17 octubre, 2026

Los pájaros no paran de cantar en Ketama, Marruecos – EL BESTIARIO

Los trinos, el “kief”, la felicidad absoluta del maldito poeta parisino Baudelaire, tras experimentar con el haschís… “¿Su última voluntad?, Que dispare Busquets”

SANTIAGO J. SANTAMARÍA GURTUBAY

La Francia de Mbappé ya tiene cita con la Argentina de Messi, tras derrotar por dos goles. Dos bicampeones del mundo frente a frente el domingo 18 de diciembre en Lusail. Y con el gran icono del siglo futbolístico y quien más sugiere que será su heredero. Por el camino, la selección gala despertó a Marruecos, un equipo que ha dejado huella en Qatar, donde se ganó con creces el derecho a soñar. Una selección que durante un largo tramo del encuentro compitió con todo lo que tiene y más frente al campeón. Marruecos no se arrugó, dispuesta al do de pecho costara lo que costara. El equipo se exprimió como un limón con una explotación conmovedora de todos sus recursos, incluso de los que no tiene. Los marroquíes hacen historia al clasificarse por primera vez para las semifinales tras vencer a la selección lusa. Los Leones del Atlas son la primera selección africana que estará entre los cuatro mejores de la Copa del Mundo. En Nesyri marcó el único gol del partido justo antes del descanso. Cristiano Ronaldo salió en la segunda parte desde el banquillo. Marruecos disputará por primera vez en su historia las semifinales de la Copa del Mundo después de vencer a Portugal gracias a un solitario gol de En Nesyri. El delantero del Sevilla anotó con un cabezazo justo antes del descanso y su equipo logró aguantar la ventaja hasta el final del partido para convertirse en la primera selección africana que alcanza a la antesala de la final de un Mundial. Los lusos, que comenzaron sin Cristiano Ronaldo, tuvieron bastantes ocasiones para empatar, pero se toparon con un inmenso Bono, de nuevo salvador de los suyos, e incluso con los palos. El 7 entró en la segunda parte y alcanzó el récord histórico de internacionalidades, igualando los 196 partidos con su selección del kuwaití Bader Al-Mutawa. Tras sumar una nueva gesta en este Mundial en el que ya han dejado fuera a Bélgica y España, Marruecos luchó por meterse en la final contra el ganador del duelo entre Inglaterra y Francia, el equipo francés.

El hachis, la ‘droga blanda’, llega ‘del moro’ a España. Ketama, cercana a la ciudad marroquí de Fez, en plena cordillera del Rif, tiene miles de campesinos cultivando, en más de cien mil hectáreas ‘oficiales’, desde hace siglos, ‘cannabis’.- Los ‘agricultores’ tachan de “locos” a las organizaciones que les insisten machaconamente en introducir productos agrícolas alternativos como el azafrán, la hierbaluisa, la lavanda o las rosas para elaborar jabones, aceites u otros productos cosméticos.- Charles Pierre Baudelaire en sus “Paraíso artificiales” loaba su consumo hace más de un siglo. Miles de jóvenes ‘muleros’ trasladaban en el interior de su cuerpos condones llenos de bolas de ‘chocolate’. Hace más de treinta años, muerto Francisco Franco, España estrenaba libertad. Todo el mundo ansiaba: leer “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez sin ser increpado por la Guardia Civil en un control y conducido al Cuartel de Eibar para ser interrogado -fue una experiencia personal-; ver “El gran dictador” de Charles Chaplin; oir canciones de Pedro Infante, Jorge Negrete, Chavela Vargas, Trío Los Panchos, prohibida por el dictador al romper México sus relaciones con España tras el fusilamiento de cinco jóvenes antifranquistas, Juan Paredes Manot ‘Txiki’, Ángel Otaegi, José Humberto Baena, José Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz, el 27 de septiembre de 1975; viajar a la Europa democrática y a París y poder comprarse unos libros de la editorial “Ruedo Ibérico” y poder acceder a otras fuentes donde conocer algo más de nuestro reciente pasado gracias a Hugh Thomas y su clásica “Historia de la Guerra Civil Española”, “La operación Ogro” de Julen Agirre, seudónimo de la escritora Eva Forest donde se narraba el atentado contra el Almirante Carrero Blanco, “Historia de España” de Manuel Tuñón de Lara…; comprar el doble LP de recital que Paco Ibáñez dio en el Olympia musicalizando poemas de García Lorca, Miguel Hernández, Archipreste de Hita, Pablo Neruda, Antonio Machado…; probar un absenta en la cafetería “La Palette”, lugar que fue de encuentro de Pablo Picasso, Salvador Dalí, Juan Gris, Wilfredo Lan; alquilar en el Centro George Pompidou el documental “Las Hurdes, la tierra sin pan”, rodado por Luis Buñuel; acudir a un cine cualquier y gozar de “El último tango en París”, “Delicias turcas”, “Enmanuel”…; deambular por las calles sin ser molestado por los ‘secretas’ -policía política de Franco- por tener un único defecto: ser joven e ir a tu ‘pedo’, ‘transpirando’ libertad… Eso les jodía.

En este escenario -“sospechosamente” para los más paranoicos-, de un día para otro, aparte del tradicional alcohol de ‘cubatas’ y ‘gintonics’, los jóvenes descubren que sus madres y abuelas toman “Bustaid” y otras ‘anfetas’ para bajar de peso y que éstas le dan terrible ‘marcha’ a uno; las plazas de los barrios antiguos de España se llenan de ‘talegos’ de haschís, a mil pesetas cada uno y con los que uno puede prepararse hasta diez ‘joints’… “Porros’ que se fuman solidariamente, acorde con la ingenua etapa postfranquista, donde lo nuevo era bautizado sin previa ‘catequesis’ alguna. La España juvenil ya no estaba dividida en dos bandos tradicionales, el rojo y el azul, sino en dos innovadores segmentos sociales ‘los alcohólicos anónimos’ (extrema izquierda dividida en más de un centenar de partidos pro maoístas, vietnamitas, trosquistas, soviéticos, cubanos, abertzales…, expertos en mil y un brebajes ‘baconianos’) y ‘los estudiantes de farmacia” (expertos en haschis, sicotrópicos, setas y amanitas…, y sus ‘colocones). En esta ‘melée’ social hay quien se vanagloriaba de ser un experto en el nuevo producto ‘de la hostia’ de principios de los años ochenta: el haschís.

Recuerdo que se llamaba Diego. Terminada la discoteca “Mickey Mouse” de Eibar, los que no queríamos irnos a nuestras casas terminábamos yendo a una sociedad particular, ‘El Submarino’ -estaba en un bajo de la Torre Unzaga- donde uno podía comer algo y seguir bebiendo. Diego nos llevaba cinco años de diferencia. Esto le hacía creerse superior al resto de los presentes. Su reloj en la muñeca derecha y el yo en su boca, le delataban. Uno del grupo, Loren Bascaran, optó por preparar un ‘porro’ con tabaco rubio y un dado de sabor para sopas, no sé si era “Gallina Blanca”, “Knor” o “Starlux”. Lo que nunca se me olvidará es el olor de costilla de cerdo del ‘canuto’. Diego fue el primero en probar el innovador ‘hachís’. Recuerdo que después de dos caladas Diego se puso blanco y presto optó por tumbarse en un banco de la sociedad, a la vez que nos reprochaba… “Cabrones, el ‘chocolate’ éste no es de Ketama sino de Afganistán. Está de puta madre…”. Lo que se había olvidado Diego es que antes de las caladas se había metido no menos de veinte tragos, a lo largo de la noche. Esos tragos sí que eran ‘afganos’.

El hachís es una pasta hecha con la resina prensada que segrega la parte florida del cáñamo hembra, (los llamados cogollos). Dicha resina tiene un color café intenso y generalmente se presenta comprimida en forma de pequeños bloques. Se elabora extrayendo la resina de la marihuana seca con ayuda de un cedazo. La marihuana se agita dentro de un tamiz hasta que la resina atraviese los agujeros de la malla toda vez separada de la materia vegetal. Esta resina se prensa para formar una bola o una tableta de hachís. Este contiene proporciones mucho más considerable de canabinoles que la marihuana. El hachís puede cortarse con goma arábiga, henna, leche condensada, clara de huevo, restos de plantas, cenizas, cera, parafina, aceites y sustancias similares. Para detectar la adulteración puede hacerse uso de una boquilla indicada para reducir la nicotina y alquitranes del tabaco. Cuando el hachís está adulterado basta una fumada para obstruir por completo el filtro de la boquilla.

En sus “Paraísos artificiales”, el poeta maldito parisino Charles Pierre Baudelaire, llamado así debido a su vida bohemia y excesos, describe sus experiencias personales con el haschís… “Primero se apodera de vosotros una cierta hilaridad absurda e irresistible. Las palabras más vulgares, las ideas más simples cobran una fisonomía extraña y nueva… A veces, ciertas personas totalmente ineptas para los juegos de palabras improvisan series interminables de tales juegos, de combinaciones de ideas absolutamente improbables, que desconcertarían a los maestros más duchos de este arte absurdo… La segunda fase se anuncia por una sensación de frescor en las extremidades y una gran debilidad… Los sentidos adquieren una finura y una agudeza extraordinarias. Los ojos descubren el infinito. El oído percibe los sonidos más tenues e medio de los más agudos ruidos. Comienzan las alucinaciones.

Los objetos exteriores cobran apariencias monstruosas Se os revelan bajo formas desconocidas hasta entonces. Luego se deforman, se transforman y finalmente entran en vuestro ser o vosotros entráis en ellos. Se dan los equívocos más singulares, las transposiciones de ideas más inexplicables. Los sonidos tienen color, los colores tienen música. Las notas musicales son números y resolvéis con vertiginosa rapidez prodigiosos cálculos aritméticos a medida que la música se desarrolla en vuestro oído. Estáis sentados y fumáis; pero os creéis sentados en vuestra pipa y que es a vosotros a quien la pipa fuma; sois vosotros los que os exhaláis en forma de nubes azuladas… Las proporciones del tiempo y del ser se hallan descompuestas por la innumerable multitud y la intensidad de las sensaciones y de las ideas. En el espacio de una hora se viven varias vidas de hombre… De vez en cuando la personalidad desaparece. La objetividad… llega a ser tan fuerte que os confundís con los seres exteriores… La tercera fase… es algo indescriptible. Se trata de lo que los orientales llaman kief, la felicidad absoluta. Ya no es algo turbulento y tumultuoso. Es una beatitud tranquila e inmóvil. Todos los problemas filosóficos están resueltos. Todas las cuestiones arduas con las que luchan los teólogos y que desesperan a la humanidad razonante son ahora límpidas y claras. Toda contradicción se ha convertido en unidad. El hombre recibe un ascenso y se hace Dios…”.

Si decide darse una vuelta por Fez, el viaje de esta ciudad hasta Ketama en un autobús de línea, un viejo, destartalado y casi fundido “Mercedes”, le permite adentrarse en el Marruecos profundo y ver unos paisajes apasionantes: valles semidesérticos que se convierten, en cuestión de minutos de lenta marcha, en interminables bosques, con mil y un verdes, con árboles más propios de otros lares mucho más septentrionales, y donde los pájaros no paran de cantar. Hace más de treinta años eso me llamó la atención. Los trinos no pueden disimular cierta dosis de “kief”, la felicidad absoluta, a la que hacía referencia el maldito Baudelaire. “Marruecos es el Campeón de Fútbol del Mundo Árabe”. “Le Maroc est le champion du monde arabe de football”…En Ketama, hoy, también, los pájaros no paran de cantar.

@SantiGurtubay

@BestiarioCancún

www.elbestiariocancun.com.mx

Related Post