La cantante Madonna se ha convertido en un dolor de cabeza para sus vecinos en Lisboa y ha desatado una tormenta política que golpea de lleno al Ayuntamiento de la ciudad por un ventajoso acuerdo que permite a la cantante estacionar una flotilla de 15 vehículos de lujo con tarifa reducida. La “chica material” utiliza un terreno municipal para aparcar su flota por 720 euros al mes, muy por debajo del precio de mercado en Lisboa, donde aparcar es una pesadilla y una plaza en un parking privado se alquila por entre 120 y 150 euros mensuales, en función de la zona.
