Edgar Prz

Es una parada habitual que se ha vuelto una tradición. Año tras año, el gobernador en turno —en este caso la gobernadora Mara Lezama— acudió en los últimos días de 2025 al corazón de la Zona Maya a departir con los Dignatarios Mayas, a saludarlos de mano, a escuchar de viva voz sus inquietudes y demandas, a compartir buenos deseos y que la bendición del Señor los acompañe, en unión de sus familias.

Don Venancio Aké, sacerdote maya de Kantunilkín, con 76 años de edad, se levantó de su raída hamaca a las 5 de la mañana, soportando temperaturas gélidas de 16 grados. Aprovechando que su leña seguía incandescente, puso su pote de agua para calentarla y tomarse su cafecito, acompañado de un pan, una concha perdida, semidura, que trajeron sus nietos un día antes. Debía llevar algo en su estómago para soportar las casi cinco horas de viaje desde Kantunilkín hasta Carrillo Puerto.

La salida en la van era a las 6 de la mañana. Las calles a oscuras, aún los pajaritos no alegraban la mañana con sus sinfonías y, con una parsimonia habitual, salió de su casita con su sabucán en la mano. Traía una guayabera fragmentada por el uso y un suéter que alguna vez lució sus colores; le servía para dos cosas: medio taparse del frío y cubrir su vestimenta. Era un viaje largo, extenuante para alguien como él, de su edad; recordemos que la mayoría de los dignatarios son gente de la tercera edad.

En el camino, medio dormido, no se le daba mucho entablar pláticas; solo observaba y, cuando le preguntaban algo, asentía con la cabeza.

El lugar de la cita estaba impecable: mesas con manteles blancos, hordas de meseros atendían a los invitados, un ejército de colaboradores del INMAYA, comandados por el carismático e incansable Eder Enrique Chuc, afinaban los detalles. Los minutos transcurrían y cientos, poco más de 350 dignatarios, sacerdotes, cabos, soldados de la etnia maya, además de varias mujeres que tienen una de las tareas más nobles y bellas: traer al mundo a nuevos seres. Son parteras empíricas, practicantes de esta importante misión en sus comunidades, herederas de tradiciones milenarias, mujeres valientes que sin temor se enfrentan a esa difícil labor.

Ese era el mosaico que llenaba el festejo: “gente que siempre se ha preocupado por su gente”. De pronto, en el sonido anuncian la llegada de Mara Lezama, gobernadora del estado, acompañada por la anfitriona, Mary Hernández. Besos, abrazos, fotos, saludos, buenos deseos por doquier; la sensibilidad femenina a flor de piel, mezclándose con la rica tradición y cultura maya.

Los allí reunidos representan el origen, el corazón, la esencia; son la razón de ser de Quintana Roo. Son descendientes de aquellos que ofrendaron su sangre para combatir la desigualdad. Fue una convivencia nutrida de historia y tradiciones con la nueva generación política que dirige el estado y el municipio.

Mary Hernández les agradeció su valía, su sabiduría, sus consejos y su presencia, que fortalecen las acciones de gobierno. Mara Lezama les refrendó el respeto y reconoció sus aportaciones, que enriquecen no solo la tradición y la cultura, sino la historia. A las parteras les anunció que en el nuevo hospital, próximo a concluir, tendrán un espacio adecuado para que atiendan sus situaciones de parto. Es importante que el gobierno atienda a la población más vulnerable; ese es el compromiso de apoyarlas para mejorar su calidad de vida.

Procedieron a la comida y luego a la repartición de canastas navideñas y pavos. Esto último a muchos les ocasiona problema por no contar con refrigeradores para conservarlos. Además, son animales de traspatio con los que cuenta la mayoría y comúnmente los comen. Una propuesta sería que el gobierno genere un fideicomiso con las empresas que lucran con las tradiciones, cultura e historia, como Xcaret, Amigos de Sian Ka’an y otros, para que aporten mes con mes cierta cantidad de recursos económicos, más la parte del gobierno, y se les distribuya un remanente, o sea, dinero a todos para que solventen con cierto decoro estas fechas decembrinas, ¿no lo cree usted?…

Eran pasadas las 9 de la noche cuando don Venancio Aké llegó a su destino. Durante todo el viaje, una interrogante martillaba su cerebro: ¿dónde iba a guardar su pavo?…

La Ixtup

En estos días se refrenda la amistad, se reconoce el respaldo, el compañerismo y la acción conjunta.

En José María Morelos, un joven entusiasta, carismático, trabajador y voluntarioso, Antonio Ojeda, dirigente municipal del Verde Ecologista, fue capaz de reunir a más de 2 mil personas en una posada navideña. Convivieron, cenaron, rompieron piñatas y además se rifaron artículos electrodomésticos. Se vivió un ambiente de felicidad, euforia y alegría, que demuestra la sensibilidad y el compromiso social del líder municipal.

Esto coloca al Partido Verde Ecologista en una zona preferencial de combate, lo prepara para la próxima justa electoral y ese acto envió un mensaje implícito: “Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”.

Hagan sus apuestas, señores….

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