AGENCIAS
LA HABANA.- La cadena hotelera española Meliá Hotels International anunció el cese inmediato de la gestión de 15 hoteles en Cuba, una decisión que representa uno de los mayores reveses recientes para la industria turística de la isla y que ocurre en medio de la crisis económica interna y el endurecimiento de las sanciones impulsadas por el gobierno de Estados Unidos.
La empresa informó que dejará de administrar, comercializar y prestar servicios de marca en esos establecimientos mediante su filial portuguesa Ilha Bela, argumentando la existencia de riesgos operativos, jurídicos y geopolíticos que afectan la viabilidad de sus actividades en el país.
La medida se produce a pocos días de que entren en vigor nuevas disposiciones estadounidenses dirigidas contra compañías extranjeras que mantengan vínculos comerciales con GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las fuerzas armadas cubanas y propietario de gran parte de la infraestructura turística de la isla.
Meliá precisó que realizará una salida ordenada de los hoteles afectados y que mantendrá informados a proveedores, clientes y socios comerciales durante el proceso. La compañía subrayó que varios de esos inmuebles ya enfrentaban problemas de operación derivados de apagones, escasez de combustible y una baja demanda turística.
La decisión se suma a movimientos similares de otras cadenas internacionales. En días recientes, Iberostar dejó de operar una parte importante de sus hoteles en Cuba, mientras que la canadiense Blue Diamond anunció su retiro de la isla.
El turismo constituye una de las principales fuentes de divisas para Cuba, pero enfrenta una caída sostenida de visitantes, problemas energéticos y crecientes dificultades para atraer inversión extranjera.

