MÉXICO.- El futuro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tras la muerte de su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, dependerá en gran medida de su capacidad para sostener y adaptar su negocio de metanfetamina, de acuerdo con un análisis de Insight Crime.
A diferencia de otros grupos criminales centrados en la cocaína, el CJNG consolidó su crecimiento mediante la producción de drogas sintéticas. Desde finales de la década de 2000, ya operaba laboratorios capaces de generar grandes volúmenes de metanfetamina, lo que le permitió reducir costos y ampliar su presencia en mercados internacionales.
El cambio hacia el uso de precursores como el P2P, menos regulados que la efedrina, facilitó la producción a gran escala y dio al grupo una ventaja competitiva. Esta estrategia se reflejó en el aumento del consumo global de estimulantes y en el incremento de decomisos en la frontera con Estados Unidos, donde las incautaciones pasaron de 4.1 toneladas en 2010 a cerca de 70 toneladas anuales en años recientes.
Sin embargo, la caída de precios —de hasta 268 dólares por gramo en 2007 a entre 10 y 30 dólares en 2024— ha presionado la rentabilidad del negocio, obligando al CJNG a innovar en procesos y diversificar su oferta con nuevas sustancias sintéticas.
El grupo también ha expandido operaciones hacia mercados como Australia y Nueva Zelanda, donde ha logrado colocar cargamentos a menor costo que sus competidores.
Tras la desaparición de “El Mencho”, la organización enfrenta el riesgo de fragmentación interna. Su permanencia como una de las principales estructuras criminales dependerá de mantener control territorial, disciplina operativa y capacidad de adaptación frente a rivales y autoridades. (Con información de Infobae)

