La Semarnat publicó la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto en la Biosfera de Sian Ka’an con mapas y detalles de ubicación tachados, mientras la Unesco critica la falta de información sobre una reserva ambiental que es Patrimonio de la Humanidad
REDACCIÓN
FELIPE CARRILLO PUERTO.– Mientras la Unesco reprueba que la obra del camino artesanal Puerta al Mar avance sin permisos ambientales y sin información pública en la Biosfera de Sian Ka’an, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó recientemente la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto, presentada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Sin embargo, el documento fue difundido con censura de información sensible, como imágenes, mapas, croquis y ubicación exacta de las zonas afectadas, lo que limita la comprensión del impacto ambiental.
La MIA fue presentada el 18 de diciembre de 2024 ante la Semarnat por el Fideicomiso de Administración y Pago SEDENA 80778, cuando las obras ya habían iniciado, aunque su existencia se dio a conocer hasta el 31 de julio de 2025 en la Gaceta Ecológica. Hasta ahora, no se ha contemplado someter el estudio a consulta ciudadana, pese a que la evaluación ya fue suspendida en una ocasión para solicitar información adicional.
De manera escueta, la Gaceta Ambiental describe que el proyecto, denominado “Camino artesanal Puerta al Mar de Felipe Carrillo Puerto–Vigía Chico”, contempla la construcción de una carretera de 54.669 kilómetros dividida en dos tramos. El primero será asfaltado, con 22.40 kilómetros de longitud, 6 metros de carril vehicular y 2 metros de ciclovía. El segundo tramo, de 32.079 kilómetros, será un camino artesanal de concreto hidráulico de 6 metros de ancho para tránsito vehicular.
Además, incluye una Estación de Transferencia con estacionamiento, patio de maniobras, subestación eléctrica, planta de emergencia y tratamiento de aguas residuales, sanitarios, caseta de vigilancia, consultorio médico, almacenes y locales comerciales, así como obras en palafito en la playa de Vigía Chico.
Sedena indicó que se requiere un cambio de uso de suelo para 1.548 hectáreas de selva mediana subperennifolia inmersa en un predio de 36.9921 hectáreas, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, pero esta solicitud no se encuentra anexa a la MIA, aunque los desmontes ya se realizaron.
La obra, que inició en agosto de 2023, con inversión prevista de 600 millones de pesos y un plazo de ejecución de año y medio, se encuentra estancada desde octubre de 2024, cuando ejidatarios del municipio bloquearon el acceso al considerar que se invadían sus tierras sin expropiación ni indemnización. Aunque el bloqueo se levantó en enero de 2025, el proyecto no ha avanzado, principalmente porque el camino atraviesa áreas protegidas de la Biosfera de Sian Ka’an, bajo la administración de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
La MIA señala que la carretera busca fomentar el turismo, facilitar la vigilancia ambiental y mejorar la logística de transporte hacia Punta Allen, respondiendo a añejas demandas de los pobladores indígenas de Felipe Carrillo Puerto, así como ofrecer infraestructura de bajo impacto para mostrar paisajes cercanos, como el lago para natación Laguna Tec, el Cenote Vigía Chico I, la zona de senderismo Quinta Laguna Vigía Chico, así como paisajes naturales de la Reserva de la Biosfera y acceso a la zona de playa pública. Sin embargo, la censura del documento impide a la comunidad conocer con detalle los posibles impactos.
La Unesco, por su parte, denunció que el gobierno mexicano no informó sobre la construcción en Sian Ka’an, a pesar de que se trata de una reserva Patrimonio de la Humanidad y un sitio Ramsar, por contener un humedal declarado de importancia internacional, y ser hábitat de jaguares, tapires y otras especies en riesgo o peligro.
El organismo perteneciente a la Organización de la Naciones Unidas (UNO) solicitó datos a las autoridades mexicanas, pero no recibió respuesta, como dio a conocer El Despertador de Quintana Roo en días pasados.
Hasta ahora, el gobierno federal no ha explicado por qué no notificó este nuevo proyecto turístico en Sian Ka’an, mientras la obra avanza en una zona de alta fragilidad ambiental y bajo la atención internacional, y por qué a los mexicanos solo les presenta un estudio ambiental censurado.











