AGENCIAS
MÉXICO.- Con una plancha del Zócalo llena, y pintada de playeras rosas que portaban los miles de asistentes, se llevó a cabo el domingo la principal concentración, de decenas previstas en todo el país y algunas ciudades extranjeras, en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE) en contra del denominado “plan B” de la reforma electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Los grupos y ciudadanos por separado formaron una gran marea rosa en los principales accesos al Zócalo, por lo que fue necesario cerrar la circulación en avenidas como Eje Central, Cinco de Mayo y 20 de Noviembre.
Los ciudadanos llevaban pancartas en defensa de la autoridad electoral y con mensajes críticos al presidente López Obrador.
La primera oradora fue Beatriz Pagés, quien reiteró al inicio que el “INE no se toca, nuestro voto no se roba y para decir a quien nos quiera escuchar, estamos listos para impedir un golpe a la Constitución y a nuestras libertades.
“Aquí sólo hay hombres y mujeres de conciencia libre, no tenemos miedo, no tenemos miedo a los desplantes autoritarios que intentan callarnos, no querían que viniéramos, pero aquí estamos”, sostuvo.
Le siguió el discurso de José Ramón Cossío, ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; destacó que quienes participaron en la manifestación en defensa del INE no sólo asistieron a ocupar el Zócalo sino que se encontraban en la Plaza de la Constitución, el espacio físico que alude la estructura jurídica que alude a la pluralidad del país.
El ministro en retiro se refirió a los señalamientos y ofensas que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha hecho en contra de los integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en caso de que no respalden el Plan B.
“En este momento, la SCJN conoce ya de diversos juicios en los que se han impugnado dos leyes del proyecto de apropiación de los órganos electorales. Con la publicación de las nuevas leyes seguramente se presentarán muchas otras demandas”.
José Ramón Cossío apuntó que no encontraba el modo en el que los ministros podían declarar la constitucionalidad del Plan B y señaló que mientras el Presidente había emitido tantas descalificaciones, ahora los que participaban en esta manifestación querían hablarles con respeto.
Las movilizaciones se extendieron por ciudades de varios estados como Querétaro, Yucatán, San Luis Potosí, Coahuila, Jalisco, Sinaloa, Chihuahua, Veracruz y Nuevo León.
En Cancún, cientos de personas se concentraron a las afueras del palacio municipal con lonas, banderas, y cartulinas que exigían ‘defender la democracia’. Concentraciones similares se desarrollaron en Playa del Carmen y Chetumal.
En Mérida, se estima que más de tres mil personas de la capital yucateca y otras poblaciones del interior del estado acudieron al Paseo de Montejo para manifestarse. Igualmente, en la capital campechana fueron cientos los ciudadanos que marcharon en el centro histórico.
De igual forma, mexicanos que viven en el extranjero se unieron a la convocatoria para manifestarse contra el Plan B.
A través de redes sociales, grupos de connacionales en París, Madrid, Ginebra y Londres, compartieron videos y fotografías de sus pancartas y consignas.
En Madrid se reunieron en la embajada de México para lanzar la consigna “el INE no se toca” y con pancartas con leyendas como “por amor a mi familia a México y la democracia”.
En Ginebra, Suiza, un grupo de 20 mexicanos acudió a la sede de la ONU en Ginebra para manifestarse contra los cambios que, dice la oposición, buscan debilitar al INE y con ello la democracia.
En París, Francia, los mexicanos también se reunieron en la embajada mexicana en ese país, con pancartas.
Otros grupos de mexicanos también se manifestaron en la embajada de México en Londres, Inglaterra.
La protesta del este domingo contra el “plan b” buscó replicar la del pasado 13 de noviembre, cuando miles protagonizaron una marcha en contra de las reformas al INE, al Tribunal Electoral del Poder Judicial (TEPJF) y al Congreso, con las que se buscaba que los consejeros fueran elegidos mediante voto directo, recortar presupuesto a partidos y órganos electorales y reducir el número de legisladores, que fue desechada.




