8 agosto, 2026

Millones en juego, expectativas perdidas: el saldo económico del Mundial

Un estudio de Deloitte reveló que el impacto económico del torneo fue 7% menor al proyectado debido a la menor llegada de turistas y al incremento en el precio de los boletos. Aun así, sectores como la gastronomía y el comercio minorista registraron importantes beneficios.

CIUDAD DE MÉXICO. El Mundial FIFA 2026 representó uno de los eventos deportivos más importantes en la historia de México, pero su impacto económico fue menor al esperado. De acuerdo con el estudio “¿Qué sucede después del Mundial? El impacto económico en los negocios”, elaborado por Deloitte, el torneo generó una derrama estimada de 2,543 millones de dólares, equivalente al 0.12% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, cifra que se ubicó 7% por debajo de las proyecciones realizadas antes del inicio de la competencia.

Aunque el país fue una de las tres sedes del campeonato, junto con Estados Unidos y Canadá, el número de visitantes internacionales y nacionales no alcanzó las expectativas planteadas por analistas y empresarios que anticipaban un mayor dinamismo económico.

Según el informe, uno de los principales factores que limitaron el impacto fue la implementación de esquemas de precios dinámicos para la venta de boletos, una estrategia que elevó significativamente el costo de las entradas y restringió el acceso a una parte importante de los aficionados.

Esta política redujo el flujo de turistas que viajaron específicamente para asistir a los encuentros mundialistas. Mientras Deloitte había estimado la llegada de 836 mil visitantes, finalmente el país recibió 494 mil personas motivadas por el torneo, de las cuales 198 mil fueron turistas extranjeros y 296 mil nacionales.

La menor afluencia también repercutió en la generación de empleo. Durante el Mundial se crearon 101 mil 255 empleos temporales, alrededor de 10% menos de lo previsto antes del certamen, reflejando que la actividad económica asociada al evento fue más moderada de lo esperado.

Cambió la forma de consumir el Mundial

Más allá de la derrama económica tradicional, Deloitte destaca que el Mundial 2026 marcó un cambio importante en los hábitos de consumo de los aficionados.

El crecimiento del consumo de contenido a través de plataformas digitales, las activaciones comerciales de las marcas y las experiencias organizadas fuera de los estadios modificaron la manera en que empresas y consumidores interactuaron con el torneo.

Daniel Zaga, economista en jefe de Deloitte Spanish Latin America, explicó que esta edición del Mundial demostró que el impacto de un evento de esta magnitud ya no depende únicamente de la asistencia a los estadios.

“El Mundial 2026 demostró que el impacto va mucho más allá de la derrama económica; los precios dinámicos, los nuevos hábitos de consumo y el uso estratégico de datos redefinen la manera en que ciudades, empresas y marcas pueden aprovechar estos acontecimientos multitudinarios”, señaló el especialista.

GASTRONOMÍA, LA GRAN GANADORA

El estudio revela que el sector gastronómico fue el principal beneficiado por el torneo.

Restaurantes, bares, cafeterías y establecimientos de alimentos registraron ventas adicionales por 584 millones de dólares, convirtiéndose en el rubro con mayor crecimiento durante la justa mundialista.

En segundo lugar apareció el comercio minorista (retail), con una derrama de 433 millones de dólares, siendo además la única gran categoría económica que logró superar las previsiones iniciales al crecer 10% más de lo esperado.

En contraste, otros sectores no alcanzaron las metas planteadas antes del Mundial.

El alojamiento generó una derrama de 328 millones de dólares, mientras que el transporte aportó 223 millones y el entretenimiento alrededor de 34 millones de dólares, todos por debajo de las expectativas de los especialistas.

Deloitte concluye que los negocios con mejores resultados fueron aquellos que combinaron una ubicación estratégicaprecios flexibles y experiencias diferenciadas para los aficionados, elementos que les permitieron captar una mayor proporción del gasto generado durante el torneo.

Ciudad de México lideró el impacto económico

Por regiones, la Ciudad de México concentró la mayor parte de la derrama económica derivada del Mundial, con un impacto estimado en 548 millones de dólares, gracias a la realización de partidos, actividades paralelas y la concentración de visitantes.

Le siguieron Jalisco, con 290 millones de dólares, y Nuevo León, con 270 millones, entidades que también albergaron encuentros mundialistas y diversas actividades relacionadas con el campeonato.

No obstante, el análisis subraya que el beneficio económico no se limitó a las ciudades sede. El consumo realizado por los mexicanos en todo el país, motivado por el seguimiento del Mundial a través de reuniones familiares, restaurantes, centros comerciales y eventos públicos, representó aproximadamente 640 millones de dólares, lo que permitió extender parte de la derrama económica a otras entidades.

UN LEGADO CON CLAROSCUROS

Aunque el Mundial FIFA 2026 no alcanzó el impacto económico que originalmente se esperaba, el estudio concluye que dejó importantes lecciones para la organización de futuros eventos de gran escala.

La experiencia mostró que factores como la política de precios, el comportamiento digital de los consumidores y las estrategias comerciales de empresas y ciudades son determinantes para maximizar los beneficios económicos.

Más que una simple derrama derivada del turismo, el torneo evidenció una transformación en la forma de consumir espectáculos deportivos, donde la tecnología, las experiencias complementarias y el análisis de datos serán cada vez más relevantes para capitalizar eventos internacionales de esta magnitud.

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