12 abril, 2026

MIRELLA DÍAZ, CON VOCACIÓN DE SERVICIO – DE VIVA VOZ

Consejera de Morena en Quintana Roo, destaca en entrevista con El Despertador el trabajo territorial, la afiliación récord en el Distrito 1 y su apuesta por proyectos sociales como Club Corazón

SALVADOR CANTO

En un escenario político que, aunque aún no entra formalmente en tiempos electorales, comienza a perfilar movimientos rumbo a 2027, los actores partidistas afinan estrategias, fortalecen estructuras y, sobre todo, buscan consolidar cercanía con la ciudadanía. En este contexto, la labor territorial y el contacto directo con la gente se han convertido en piezas clave, particularmente para partidos como Morena, cuya narrativa se sostiene en el trabajo de base.

En entrevista, Mirella Díaz Aguilar, consejera estatal de Morena y coordinadora de afiliación del Distrito 1 Federal, comparte una radiografía del momento que vive su partido en Quintana Roo: una etapa de reorganización, reafiliación y fortalecimiento interno, pero también de escucha activa hacia las necesidades sociales.

Pero más allá del trabajo partidista, también asoma una dimensión inevitable en la vida pública: la aspiración política. “Claro que hay sueños”, reconoce, al dejar entrever que su interés por ocupar un cargo no responde únicamente a una ambición personal, sino a la posibilidad de ampliar el alcance de su labor social. Para ella, la diferencia no radica en el cargo en sí, sino en cómo se ejerce: con cercanía, sensibilidad y visión integral de servicio.

Esa visión se refleja en iniciativas como Club Corazón, un proyecto que busca atender problemáticas reales en colonias populares de Playa del Carmen, consolidando una comunidad donde la política y la acción social se entrelazan.

La entrevista De Viva Voz revela el perfil de una figura que apuesta por crecer dentro de la vida pública sin desligarse de la gente. Una conversación que transita entre la organización política, el trabajo social y la construcción de un proyecto personal con rumbo a los próximos años.

—¿Qué está haciendo Mirella Díaz actualmente dentro de Morena?

—No hemos parado de trabajar. El año pasado estuvimos afiliando casa por casa, tocando puertas, sumando militantes. Nuestra meta en el estado era de 153 mil afiliados y la superamos entre octubre y noviembre. En el Distrito 1 Federal, que comprende Playa del Carmen, Cozumel, Puerto Morelos y Lázaro Cárdenas, logramos superar la meta con más de 53 mil afiliados, siendo el primer distrito en hacerlo. Actualmente estamos en la etapa de impresión y entrega de credenciales.

—¿Este crecimiento refleja un mayor respaldo ciudadano al partido?

—Sí, totalmente. De cada diez casas que visitas, ocho personas simpatizan con Morena. Incluso muchas te explican los principios del movimiento. Hay una identificación muy fuerte con el proyecto.

—¿Cuál es la función de una consejera estatal dentro del partido?

—Somos 40 consejeros en Quintana Roo. Llevamos más de cuatro años en el cargo y nos reunimos de manera periódica. Nuestro trabajo es definir agendas, dar seguimiento al avance en los municipios y garantizar que las decisiones nacionales se reflejen a nivel estatal. Morena está en territorio, no en escritorio, y esa es una de nuestras principales tareas.

—En ese trabajo territorial, ¿qué les expresa la ciudadanía?

—Hay entusiasmo, pero también cuestionamientos. Algunas personas preguntan qué recibirán a cambio de afiliarse y somos muy claros: no se condiciona nada. También recibimos quejas sobre servicios públicos, como alumbrado o parques, y tratamos de gestionar soluciones, no solo escuchar.

—Han participado en gestiones específicas, como el caso de la gasera en Villas del Sol, platíquenos ¿cómo se involucraron?

—Así es. Fue un tema de riesgo para los vecinos. Hubo mucha organización ciudadana y acompañamiento. Tardó, pero se logró que se atendiera. Ese es el tipo de trabajo que hacemos: estar cerca de la gente y apoyar en sus demandas.

—Hablemos de Club Corazón. ¿Cómo surge este proyecto?

—Nace en 2024, después de recorrer colonias y escuchar muchas necesidades. Nos dimos cuenta de que muchas personas, sobre todo mujeres, niños y adultos mayores, no tenían espacios de apoyo o recreación. Así, decidimos crear un lugar donde pudieran encontrar acompañamiento y oportunidades.

—¿Qué actividades ofrece este espacio?

—Tenemos talleres para todas las edades: pintura, manualidades, electricidad, carpintería. También brindamos atención médica gratuita cada semana, medicamentos, limpiezas dentales, exámenes de la vista y talleres psicológicos sobre duelo o prevención de la violencia. Es un espacio comunitario donde la gente encuentra apoyo y compañía.

—¿Qué impacto ha tenido en la comunidad?

—Muy positivo. Muchas personas llegan solo a ser escuchadas. Hay mujeres que están solas, lejos de sus familias, y encuentran aquí un espacio de convivencia. También fomentamos el voluntariado, porque todos tienen algo que aportar.

—¿Planean expandir el proyecto a todo Quintana Roo?

—Sí, la idea es crecer poco a poco. Ya estamos llevando brigadas a colonias y parques para acercar los servicios. Más adelante nos gustaría tener presencia en otros municipios.

—¿Qué tan difícil es cuando no se puede ayudar a alguien?

—Es complicado. Siempre buscamos resolver en el momento, ser operativos. Cuando no depende de nosotros, tratamos de canalizar o gestionar. Pero la intención siempre es ayudar de manera inmediata.

—Finalmente, ¿hay aspiraciones políticas rumbo a 2027?

—Claro que hay sueños. Me gusta trabajar, ayudar a la gente, y un cargo público te permite hacerlo a mayor escala. Pero también creo que lo importante es cómo se ejerce ese cargo: no limitarte, sino dar un apoyo integral a la ciudadanía.

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