REDACCIÓN
CHETUMAL.- El Tribunal Unitario Agrario del Distrito 44 dio la razón al ejido Morocoy en el litigio por la expropiación de tierras donde se ubican las zonas arqueológicas de Dzibanché y Kinichná, y exhortó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a establecer un convenio para definir la indemnización.
El tribunal planteó que el conflicto se atienda inicialmente por la vía conciliatoria, con el Gobierno del Estado como mediador, informó la presidenta del comisariado ejidal, Sonia Méndez Lile.
La representante ejidal consideró que la resolución es un avance y confió en que el INAH muestre disposición para resolver el conflicto, tras años de exigir el pago por la ocupación de las tierras.
Señaló que perciben una postura más flexible por parte del instituto, lo que podría facilitar la realización de un avalúo y la definición del monto indemnizatorio.
Indicó que el fallo reconoce que las zonas arqueológicas se encuentran dentro de una superficie de 5,950 hectáreas pertenecientes al ejido, por lo que el INAH deberá proceder conforme a la ley para preservar el circuito arqueológico del sur-sureste, que incluye sitios como Kohunlich e Ichkabal.
No obstante, advirtió que el ejido exigirá un pago justo y no aceptará montos bajos, al señalar que existen referencias de indemnizaciones de hasta 300,000 pesos por hectárea en Kohunlich y hasta 500,000 en Ichkabal.
Agregó que el ejido ya realizó su propio avalúo y buscará un monto intermedio, considerando la ubicación de los terrenos, a unos ocho kilómetros de Ichkabal.




