18 julio, 2026

Maestros del CNTE, colectivos de familiares de personas desaparecidas, trabajadores del Poder Judicial, personal de salud, pensionados de Pemex y CFE, organizaciones de transportistas y productores agrícolas pondrán en jaque la apertura de la Copa del Mundo

REDACCIÓN

MÉXICO.- La inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, programada para este jueves en el Estadio Ciudad de México, se desarrollará en un escenario marcado por movilizaciones sociales, operativos de seguridad y negociaciones de última hora entre autoridades federales y diversos sectores inconformes que buscan aprovechar la atención internacional para visibilizar sus demandas.

A horas del partido inaugural entre México y Sudáfrica, previsto para la una de la tarde de este jueves, horario del centro del país —las doce, en Quintana Roo— la capital del país se prepara para una de las jornadas de mayor presión logística y política de los últimos años. A las protestas encabezadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se suman colectivos de familiares de personas desaparecidas, trabajadores del Poder Judicial, personal de salud, pensionados de Pemex y CFE, así como organizaciones de transportistas y productores agrícolas.

La CNTE mantiene desde hace dos semanas un plantón en el Centro Histórico y ha reforzado su presencia con contingentes llegados de diversos estados. Su principal exigencia continúa siendo la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y el retorno a un sistema de pensiones solidario. Las movilizaciones previstas para este jueves dependerán en parte de los resultados de las negociaciones de última hora sostenidas con autoridades federales, aunque dirigentes magisteriales han advertido que mantendrán la presión mientras no exista una respuesta de fondo a sus demandas.

Paralelamente, colectivos de búsqueda de personas desaparecidas preparan concentraciones y marchas para recordar la crisis que enfrenta el país en esta materia. Las organizaciones han insistido en que su intención no es impedir el desarrollo del Mundial, sino aprovechar la visibilidad del torneo para exigir mayores acciones de búsqueda, identificación forense y atención a las familias.

Las autoridades capitalinas han desplegado operativos especiales de movilidad y seguridad en torno al estadio, cuyos accesos permanecerán fuertemente resguardados. El gobierno local suspendió actividades presenciales en oficinas públicas y adoptó medidas para reducir los desplazamientos en la ciudad ante la expectativa de congestionamientos y bloqueos.

La situación también mantiene en incertidumbre la apertura del Fan Fest instalado en el Zócalo capitalino. Aunque la FIFA informó que la infraestructura se encuentra lista para recibir a miles de aficionados y realizó pruebas técnicas en la pantalla principal, la permanencia del campamento magisterial en los alrededores ha generado dudas sobre las condiciones para habilitar el acceso al público.

Mientras el gobierno federal sostiene que la celebración deportiva podrá realizarse con normalidad y ha reiterado que se garantizará tanto el derecho a la manifestación como la seguridad de los asistentes, el desafío consiste en evitar incidentes durante una jornada que colocará a México bajo la mirada de millones de espectadores alrededor del mundo. El inicio del Mundial coincidirá así con una demostración de las tensiones sociales que permanecen abiertas en el país y que distintos sectores buscan colocar en el centro de la conversación internacional.

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