Al tratarse de cambios constitucionales, se requiere el aval de dos terceras partes de cada una de las Cámaras, además de la mayoría de los congresos locales; más que su aprobación, busca “gasolina” para arreciar discurso opositor: analistas
MÉXICO.- En el marco del 107 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917, a solo ocho meses de que termine su mandato, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó una serie de iniciativas de reforma a la Constitución que busca echar atrás desde la carta magna la herencia “antipopular” del neoliberalismo.
El presidente sostuvo que las reformas que propondrá buscan fortalecer los derechos de las y los mexicanos a través de una visión humanista y afirmó que espera que las propuestas se debatan y voten en esta legislatura o la próxima. De manera sintética, las iniciativas que presentó se refieren a los siguientes temas:
- Reconocer a los pueblos y comunidades indígenas y a los pueblos afromexicanos como sujetos de derecho público, atendiéndolos de manera preferente.
- Reafirmar el derecho a la pensión de adultos mayores a partir de los 65 años con aumentos anuales, lo mismo para personas con discapacidad.
- Otorgar becas a estudiantes de familias pobres en todos los niveles de escolaridad.
- Garantizar atención médica integral gratuita a todos los mexicanos.
- Que los trabajadores y sus familias puedan ser miembros de sus viviendas.
- Prohibir el maltrato a los animales.
- Proscribir la extracción de hidrocarburos mediante el fracking.
- Hacer respetar las zonas con escasez de agua y sólo autorizar en ellas concesiones para uso doméstico.
- Prohibir el comercio de vapeadores y drogas químicas como el fentanilo. Penalizar severamente la extorsión y la delincuencia de cuello blanco mediante “factureras”.
- No permitir que el aumento al salario mínimo sea menor a la inflación anual.
- El salario mínimo para maestros de educación básica de tiempo completo, policías, guardias nacionales, soldados, marinos, médicos y enfermeras no podrá ser menor al de los trabajadores inscritos al Seguro Social.
- Revertir las reformas de pensiones de 1997 y 2007 que impiden a trabajadores del Seguro Social y del ISSSTE jubilarse con el 100% de su salario.
- Garantizar el derecho a la educación y al trabajo. A los jóvenes, el Estado debe contratarlos y pagarles un salario mínimo por un año mientras se capacitan.
- Todos los campesinos que quieran cultivar sus tierras, sembrando árboles frutales y maderables, contarán con un jornal seguro, justo y permanente.
- Se utilizarán para trenes de pasajeros los 18 mil kilómetros de vías férreas concesionados y actualmente dedicados al transporte de carga.
- Reducción de los gastos destinados a campañas y a partidos políticos. Disminuir los regidores en gobiernos municipales. Que se evite el uso de excesivas estructuras burocráticas electorales y eliminar las candidaturas plurinominales.
- Jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial serán electos de manera directa por el pueblo.
- Para evitar que la Guardia Nacional se corrompa, que la institución forme parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
- Convertir en política de Estado la austeridad republicana, que ningún servidor público de los tres poderes pueda ganar más que el presidente de la República.
- Eliminar todas las dependencias y organismos, “supuestamente autónomos”, creados durante el periodo neoliberal.
Al tratarse de cambios constitucionales, el panorama para su aprobación no será sencillo, debido a que se requieren dos terceras partes de los miembros presentes en cada una de las Cámaras, además del visto bueno de la mayoría de los congresos locales.
Analistas políticos estiman que el presidente no apuesta tanto a aprobar las iniciativas que envió al Congreso este 5 de febrero, sino a que le sirvan como “gasolina” para un discurso contra la oposición, en miras a las elecciones del 2 de junio. (Agencias)

