AGENCIAS
LONDRES.- En los últimos meses, Chipre ha sido testigo de un misterioso brote que ha dejado a miles de gatos enfermos. Se cree que una nueva cepa de coronavirus felino, llamada FCoV-23, es la responsable. Este virus, identificado por científicos de la Universidad de Edimburgo, es una combinación de Covid felino y un virus canino altamente virulento.
A diferencia de los coronavirus felinos comunes que causan infecciones intestinales leves, este nuevo virus provoca síntomas más graves como fiebre, hinchazón abdominal y letargo. Además, puede llevar a la peritonitis infecciosa felina (PIF), una enfermedad mortal para los gatos.
El descubrimiento de este virus ha desatado preocupaciones a nivel mundial. Aunque se han reportado alrededor de 8 mil muertes de gatos en Chipre, el riesgo de propagación fuera de la isla sigue siendo bajo. Sin embargo, se ha identificado un caso en el Reino Unido en un gato importado de Chipre.
Los científicos están trabajando arduamente para comprender este nuevo virus y su modo de transmisión. Hasta ahora, se cree que la infección se puede propagar a través del contacto con heces contaminadas. Se ha autorizado el uso de un medicamento humano llamado molnupiravir para tratar la enfermedad en gatos.
Es esencial que los dueños de gatos estén atentos a cualquier síntoma inusual en sus mascotas y tomen medidas para prevenir la propagación del virus. Aunque la situación es preocupante, la investigación continua ofrece esperanza para controlar esta enfermedad y proteger la salud de nuestros amigos felinos.

