Productores de la comunidad de San Felipe I cuentan con un nuevo sistema de riego que les permite aprovechar mejor el agua y reducir gastos en sus cultivos, principalmente de cítricos, como parte de una obra impulsada por el gobierno estatal en coordinación con instancias federales.
La intervención consistió en rehabilitar y equipar el llamado “Pozo Maya”, ahora operado con una bomba eléctrica y un sistema de microaspersión. En términos prácticos, este mecanismo distribuye el agua de manera más uniforme y controlada, lo que disminuye el desperdicio y favorece que las plantas reciban la cantidad necesaria.
A diferencia de métodos tradicionales, donde parte del agua se pierde por escurrimiento o evaporación, la microaspersión mantiene la humedad del suelo de forma más constante. Esto puede reflejarse en un mejor desarrollo de los cultivos y en un uso más eficiente del recurso hídrico.
Otro elemento del proyecto es el uso de energías renovables para el funcionamiento del sistema, lo que reduce el gasto en electricidad convencional o combustibles. Para los productores, esto representa menores costos de operación en el riego.
La inversión total fue de 550,754.26 pesos, con una aportación mayoritaria de la Federación y participación del gobierno de Quintana Roo en la ejecución del proyecto. El sistema tiene capacidad para atender alrededor de 20 hectáreas.
En el municipio se han implementado obras similares en otros ejidos, beneficiando distintos cultivos y ampliando el acceso a sistemas de riego más eficientes.

