Edgar Prz
En los últimos meses los enconos, los odios, los celos, la rivalidad y las diferencias políticas se han marcado más intensamente, pareciera que en este México solamente hay dos grupos políticos, los morenos y los que están en su contra. Los primeros son defensores a ultranza de las acciones, de los exabruptos, de los dichos y hasta de las maldiciones del Tlatoani del Palacio Nacional…
La civilidad política, la diplomacia entre los grupos, la elocuencia, las buenas maneras, el espejo político que era ejemplo representativo ante el mundo se está desmoronando, está colgado con pinzas y denota una fragilidad muy riesgosa. La polarización de pensamientos, actitudes, posturas ya están muy marcadas y difícilmente irán en retroceso. Muchos olvidan cuanto sufrió el pueblo para situarse en el nivel de desarrollo en el que se encontraba hasta hace cuatro años…
Cierto que las condiciones generales no eran tan generales y no todos estaban en la cima de la tarima, pero muy poco se ha cambiado. Bajan unos, suben otros, pero la tarima continúa llena, no hay espacios de apoyo, de respiro, ni nuevos aires que refresquen, muchos de esos participantes solo cambiaron de uniforme, de overol, pero en el fondo son los mismos, alguien dijo son las “lacras del sistema”…
El discurso reiterativo y muy gastado de los “programas sociales”, de la repartición de dádivas ya no es un argumento de peso. Los gobiernos están para aliviar los males y evitar la insana división y el ensanchamiento de la vía que conecta al desarrollo con el pueblo. El estar cacaraqueando siempre la implementación de los beneficios Ssociales les funcionó una buena temporada, ahora urge un cambio de discurso, explotaron ese al por mayor y les otorgó beneficios ya que ahora gobiernan más de 20 estados…
Nunca, pero nunca el repartir dinero, despensas y apoyos deberían verse como una actitud positiva y única de gobierno, ¿por qué? Simplemente son paliativos temporales que alivian al momento, “aspirinas”, pero lo que se requiere es ayudarlos a producir, facilitarles las condiciones para comercializar, ayudarlos a ser útiles, darles armas para que se sientan necesarios y sean engranajes de la rueda del desarrollo. Sería mucho mejor enseñarlos a pescar que repartirles pescado. A los que se les alivia hoy su problema de hambre, mañana y la próxima semana seguirán hambrientos y se incorporarán a la enorme estadística de atención, se irán cada día sumando nuevos y la carrera entre atención y necesitados seguirá rampante, al final ganarán los necesitados por el número. Sólo que cada día será más difícil seguir cobrando esos apoyos en las urnas…
Urge que regresen al cielo político la mesura, la prudencia, la tolerancia, la paciencia y evitar los arrebatos casi pasionales, los descalificativos a personas y obras de gobierno que no estén de acuerdo con las ideas y pensamientos de los demás gobernantes en turno. En la diversidad y pluralidad de ideas también hay riqueza.
Ejercer la plena libertad de expresión es una victoria de antaño, apoyemos esos espacios y no nos cerremos a que somos portadores de la verdad absoluta, Aplaudamos esa apertura y presionemos porque la libertad de ideas y pensamiento nunca estén en riesgo de ser prohibidas. A nadie conviene “gobernar en solitario”, es mucho más recompensado abrirse y que participe la ciudadanía, hay que recordarles a nuestras autoridades que sólo son “temporales” y el pueblo siempre será eterno. Estamos tan divididos que el 26 de febrero marcharon muchos defendiendo sus ideales y propuestas, pronto marcharán otros tratando de defender sus “supuestos logros” y avances. La gente espera un día ver que marchen juntos, que salga el orgullo de tener un gobierno que atienda a todos sin exclusivismos, sin odios ni rencores, que sea incluyente, a lo mejor me estoy volviendo romántico, ¿no lo cree usted?
Mejor seguir caminando y cantando “Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así, aprovecharlo o que pase de largo depende en parte de ti. Dale el día libre a la experiencia para comenzar y recíbelo como si fuera fiesta de guardar. No consientas que se esfume, asómate y consume la vida a granel. Hoy puede ser un gran día, duro con él…”




