AGENCIAS
RIAD.- Países aliados de Estados Unidos en la región han endurecido su postura frente a Irán y evalúan una posible participación más directa en el conflicto, en medio de una escalada de tensiones que impacta la seguridad energética y comercial global.
Naciones como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos han adoptado medidas que refuerzan la estrategia estadounidense, aunque sin confirmar abiertamente su involucramiento militar. Entre estas acciones destaca la autorización para el uso de instalaciones estratégicas, como bases aéreas, así como decisiones orientadas a limitar operaciones vinculadas a intereses iraníes.
El cambio de postura ocurre tras ataques con misiles y drones atribuidos a Irán contra infraestructura energética en la región, lo que elevó la preocupación sobre el control del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el tránsito de petróleo. Funcionarios saudíes han advertido que la tolerancia ante estas agresiones tiene límites, en un contexto donde crece la presión para responder.
En paralelo, Emiratos Árabes Unidos ha aplicado restricciones a instituciones relacionadas con Irán, como parte de una estrategia para afectar sus redes financieras y comerciales. Estas acciones se suman a advertencias sobre el posible congelamiento de activos, en un intento por debilitar la capacidad económica de Teherán.
Aunque los gobiernos del Golfo sostienen públicamente que no participarán en ataques, diversos indicios apuntan a una implicación indirecta. Reportes señalan lanzamientos de misiles desde territorios aliados y daños a instalaciones utilizadas por fuerzas estadounidenses en la región.
El conflicto también plantea riesgos para estas naciones, que podrían convertirse en objetivos de represalias si deciden intervenir. A esto se suma la incertidumbre sobre la postura de Washington, cuya estrategia podría cambiar y dejar expuestos a sus socios.
Analistas consideran que los países del Golfo enfrentan un dilema: reforzar su alianza con Estados Unidos o evitar una guerra de mayor alcance con un adversario cercano, en un escenario de creciente inestabilidad regional.

