Cuestiona regidor José Luis Toledo multimillonaria inversión en renta de vehículos para la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Tránsito, muchos de los cuales permanecen estacionados, sin transparencia en la licitación
SALVADOR CANTO
A pesar de que Playa del Carmen ha realizado esfuerzos notables para mejorar la seguridad pública —reflejados en inversiones significativas y una reducción de ciertos delitos— el aumento en los homicidios, la persistente percepción de inseguridad y la violencia de género indican que aún existen áreas críticas que requieren atención constante y estrategias efectivas para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los habitantes y visitantes.
Sin embargo, para el regidor José Luis Toledo Medina, la seguridad pública del municipio está atrapada en una red de intereses políticos, opacidad y simulación encabezada por el propio secretario de Seguridad Ciudadana, Raúl Tassinari González.
En entrevista con El Despertador de Quintana Roo, Toledo Medina calificó como un “negocio de papel” la millonaria licitación de renta de patrullas y un helicóptero, cuyo costo total rondaría los 1,200 millones de pesos, sin que hasta ahora exista evidencia de una mejora real en las condiciones de seguridad.

Cabe señalar que, a pesar de esta fuerte acusación, no existe hasta el momento ninguna denuncia penal por hechos que podrían constituir delitos y que, por tratarse de recursos públicos, tendrían que ser investigados.
El regidor indicó que “de las más de 350 patrullas entregadas —oficialmente fueron 335— hoy apenas se ven menos de 100 en circulación. Muchas están paradas por falta de gasolina y el resto permanece resguardado en el parque vehicular de la policía. No hay transparencia sobre la licitación, y el tesorero municipal se niega a entregar información. Claramente hay intereses detrás”, afirmó.
Imágenes captadas por el Despertadrón en dos horarios distintos —a las 11:00 de la mañana y a las 6:00 de la tarde del pasado martes— confirman que decenas de patrullas permanecen estacionadas en diversas áreas de los patios de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. El secretario municipal de Seguridad Pública, Raúl Tassinari, justificó que es porque les dan descanso a las unidades, aunado a que “tenemos que cuidar el patrimonio de la ciudadanía (sic)”.


Además, el regidor comentó que se han rentado motocicletas a costos elevados, mientras que el helicóptero —supuestamente utilizado en operativos humanitarios en Felipe Carrillo Puerto, lo cual es positivo si se trata de salvar vidas— representa una inversión que los ciudadanos de Playa del Carmen están pagando sin saber si realmente les beneficia.
Más allá del gasto, Toledo Medina advirtió que el principal problema es la politización de la seguridad pública. Destacó que Raúl Tassinari, quien debía encabezar una estrategia efectiva contra la delincuencia, “se desvió del rumbo” y actualmente se dedica más a los eventos políticos que a su deber como servidor público.
“Lo lamento porque le tenía respeto. Tuvo tres años para consolidar una estrategia, pero prefirió ser político antes que policía. Hoy tenemos calles inseguras, aumento de robos a casa habitación, patrullas sin personal suficiente y una ciudadanía cada vez más expuesta”, expresó.
El regidor también denunció que el titular de la policía se ha negado a comparecer ante el Cabildo y que únicamente rinde cuentas a la presidenta municipal y a Arturo Castro Duarte, coordinador del Gabinete Municipal.
“No hay elementos suficientes, no hay organización ni estrategia. La ciudad sigue con robos, ejecuciones y violencia”, añadió Toledo Medina, quien, como regidor, tiene la facultad de solicitar la comparecencia de un director. No obstante, según el reglamento interno del municipio, requiere el respaldo de al menos dos concejales más.
El regidor insistió en que los anuncios sobre nuevas patrullas o equipo son solo una cortina de humo: “No sirve de nada gastar miles de millones si seguimos teniendo ejecuciones, robos e impunidad. Esto no es una estrategia, es un negocio disfrazado de seguridad”.
“Las patrullas no están abandonadas, están en descanso”: Tassinari

Por otra parte, el equipo de investigación de El Despertador de Quintana Roo también entrevistó al titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Playa del Carmen, Raúl Tassinari González, quien aseguró que las unidades sin movimiento no están abandonadas ni fuera de operación, sino que forman parte de un esquema de rotación y descanso destinado a preservar vehículos que son de alta gama y que considera “patrimonio de la ciudadanía”.
“Si tú vas a Estados Unidos y ves unidades paradas, ¿son unidades que no se mueven? Obviamente hay unidades que tienen un descanso”, justificó.
Explicó que la estrategia consiste en asignar patrullas personalizadas a los elementos, sobre todo en el área de tránsito, lo cual permite una mejor gestión del recurso y evita el deterioro prematuro de los vehículos. “Buscamos cuidar el patrimonio de la población y darle un sentido totalmente policial. Hay que romper el esquema de que, si las unidades están paradas, no hay seguridad, porque eso es una mentira”, sostuvo.
En cuanto al reglamento interno de la Secretaría, señaló que se trabaja en su actualización para incluir las funciones del Grupo Especializado en Atención a la Violencia Intrafamiliar (GEAVI), que incorpora temas de diversidad sexual, así como las operaciones de las unidades K9, el helicóptero, drones, unidades de manejo de extorsión y el grupo de reacción que está próximo a integrarse, todo ello en vísperas de alinearse con el plan nacional de seguridad.
El jefe policial afirma que actualmente hay mil 108 elementos en la corporación, aunque extraoficialmente se sabe que en labores operativas hay menos de 900, mientras que el resto realiza tareas administrativas. Considerando que Playa del Carmen tiene una población estimada de casi 300 mil habitantes, se calcula, por tanto, que hay un solo policía por cada tres mil ciudadanos.
Además, los policías se encuentran laborando bajo un esquema de 24×24 —con jornadas de 24 horas consecutivas y luego 24 horas de descanso—, por lo que el rendimiento tampoco es el óptimo.
















