VERACRUZ.- Campesinos de Tihuatlán denunciaron que Petróleos Mexicanos mantiene sin mitigar los impactos ambientales ni pagar indemnización por más de mil 385 hectáreas afectadas por derrames de hidrocarburos, siete meses después del desbordamiento del río Cazones que arrastró residuos petroleros hacia cultivos de naranja, limón, plátano, aguacate, lichi y maíz en la zona limítrofe entre Veracruz y Puebla.
Los productores señalaron que representantes de Pemex acudieron desde octubre a levantar reportes y prometer apoyos, pero hasta ahora no existe compensación económica ni respuesta oficial. “Pemex culpa al gobierno, a la aseguradora y a trámites internos, pero no nos resuelven nada”, reclamó uno de los afectados identificado como Hernando.
El caso volvió a exhibir la dimensión de la deuda ambiental de la petrolera estatal. De acuerdo con el informe “La deuda ambiental de Pemex”, elaborado por la investigadora de la UNAM Diana Papoulias, la empresa requiere más de 532 mil millones de dólares para remediar impactos ambientales asociados con sus operaciones.
El estudio calcula que únicamente para atender derrames se necesitarían más de 11 mil millones de pesos, además de otros 3 mil 500 millones para sanear 40 presas de residuos derivadas de procesos de extracción y refinación.
Los campesinos sostienen que las fugas en instalaciones cercanas no fueron reparadas antes de las lluvias provocadas por la depresión tropical 90E, lo que permitió que los hidrocarburos alcanzaran parcelas productivas.
El conflicto ocurre tras nuevos incidentes de Pemex, incluidos derrames en Poza Rica y Abkatún, además de una explosión en Salina Cruz que dejó una persona muerta este año. (Con información de La Silla Rota)


