AGENCIAS
WASHINGTON.- El Pentágono analizó durante las últimas semanas diversos escenarios de una eventual operación militar contra Cuba, aunque funcionarios estadounidenses consultados por CBS News aclararon que esos ejercicios forman parte de la planeación habitual y no significan que la Casa Blanca haya decidido emprender una acción armada contra la isla.
Entre las hipótesis evaluadas figura un posible asalto aéreo encabezado por la 101 División Aerotransportada del Ejército estadounidense, además de revisiones sobre objetivos, despliegue de tropas, necesidades logísticas, secuencia operativa y riesgos asociados a una misión de esa naturaleza.
Las fuentes indicaron que una ofensiva contra Cuba enfrentaría actualmente importantes limitaciones, debido a que parte significativa de las capacidades militares de Estados Unidos permanece concentrada en otros frentes, especialmente en Medio Oriente y las operaciones relacionadas con Irán. Por ello, consideraron “muy poco probable” que Washington autorice una intervención en las condiciones actuales.
La difusión de estos análisis coincide con el estancamiento de la estrategia diplomática impulsada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha promovido una transición política en Cuba mediante un gobierno provisional integrado por tecnócratas y orientado a implementar reformas económicas.
Como parte de esa estrategia, la administración estadounidense ha reforzado la presión financiera mediante nuevas sanciones dirigidas contra el aparato militar cubano y el conglomerado empresarial Gaesa.
No obstante, el secretario de Defensa afirmó recientemente que el gobierno cubano y sus “élites corruptas” continúan rechazando cualquier reforma, por lo que las tensiones entre ambos países permanecen sin avances significativos en el terreno diplomático ni político hasta ahora.

