La presencia del pez diablo en cuerpos de agua del sur de Quintana Roo continúa en aumento, con nuevos avistamientos registrados recientemente en la bahía de Calderitas y en las inmediaciones de la comunidad de Francisco Villa, en el municipio de Othón P. Blanco,
El hallazgo más reciente ocurrió el lunes 7 de abril, cuando un grupo de jóvenes que pescaba en la bahía de Calderitas capturó un ejemplar de esta especie. El incidente fue difundido en redes sociales, generando preocupación entre usuarios por la posible expansión del también llamado “pez plaga”.
La aparición del pez diablo en Calderitas se suma a avistamientos previos en el cenote La Bruja, en Bacalar, detectados en febrero, lo que ha encendido alertas entre investigadores del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur). Esta especie invasora representa una amenaza para las especies nativas debido a su alta resistencia, su capacidad para desplazarlas de su hábitat y la falta de depredadores naturales en la región.
Expertos de Ecosur recomiendan capturar al pez diablo con arpón o guantes especiales para evitar lesiones, ya que sus escamas son duras, aunque no es venenoso ni agresivo hacia los humanos. También señalan que puede ser consumido, aunque tiene poca carne aprovechable.
La comunidad científica pide que cualquier avistamiento sea reportado, con ubicación y hora, para facilitar su monitoreo y control, y sugiere contactar a Ecosur para apoyar sus investigaciones o donar los ejemplares capturados.

