MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó durante su conferencia mañanera del martes que la elección judicial se mantendrá en 2027 y propuso ajustar la legislación para que la revocación de mandato pueda realizarse ese mismo año, lo que abriría la posibilidad de concentrar en una sola jornada múltiples procesos electorales a nivel federal y local.
El planteamiento forma parte del llamado plan B de reforma electoral, que enviaría al Senado el mismo día, luego de que una primera iniciativa no avanzara en la Cámara de Diputados. La propuesta incluye cambios constitucionales y a leyes secundarias con el objetivo de reducir costos en el sistema político y modificar reglas de organización electoral.
De aprobarse, en 2027 podrían coincidir la renovación de la Cámara de Diputados, elecciones en 17 gubernaturas, congresos locales, ayuntamientos en la mayoría del país, la elección de cargos judiciales y una eventual consulta de revocación de mandato, siempre que esta sea solicitada por al menos 3% del padrón electoral.
La iniciativa plantea modificar el artículo 35 constitucional para permitir que la revocación se realice en el tercer o cuarto año de gobierno, dependiendo del momento en que la ciudadanía promueva el ejercicio. Esto permitiría adelantarla a junio de 2027 o llevarla a 2028.
En paralelo, se mantiene la elección judicial prevista para 2027, en la que se renovará parte de jueces y magistrados. La decisión implica que ambos procesos podrían realizarse de forma simultánea. La propuesta considera simplificar las boletas electorales, limitando las candidaturas a una mujer y un hombre por cada cargo, con el fin de facilitar la votación.
El plan también incluye medidas para reducir el gasto público en política, pero con un alcance más acotado frente al planteamiento inicial. Entre ellas, la disminución de regidurías en ayuntamientos, topes presupuestales para congresos locales y recortes progresivos al financiamiento de órganos electorales. Asimismo, se plantea limitar los salarios de funcionarios electorales y dirigentes partidistas para que no superen el de la titular del Ejecutivo federal.
Otra modificación busca que los cómputos distritales inicien la misma noche de la elección, con la llegada de los primeros paquetes, lo que podría eliminar la necesidad del programa de resultados preliminares.
Otros elementos del proyecto original, como la regulación de inteligencia artificial en campañas, nuevas reglas de fiscalización o la eliminación de la reelección consecutiva, no forman parte del Plan B.
La propuesta elimina algunos puntos planteados inicialmente, como someter temas electorales a consulta popular, tras desacuerdos con los partidos aliados, el Verde y el del Trabajo. La iniciativa será discutida en el Senado en las próximas semanas. (Con información de El País)


