PASADENA.- Después de más de una década orbitando Marte, la nave MAVEN de la NASA ha registrado lo que se considera la primera evidencia directa de un rayo en el planeta rojo. El hallazgo no proviene de una fotografía ni de una tormenta observada desde la superficie, sino de una onda electromagnética llamada whistler, detectada en la ionosfera marciana. “De más de 108,000 mediciones, solo una mostró una señal clara”, explicó František Němec, autor principal del estudio publicado en Science Advances.
Estas ondas, asociadas en la Tierra con descargas eléctricas, viajan a lo largo de líneas de campo magnético y producen un silbido descendente característico al traducirse a sonido. En Marte, aunque el planeta perdió su campo magnético global hace miles de millones de años, sobreviven restos de campos locales en el hemisferio sur, suficientes para guiar la propagación de la señal hasta la órbita de MAVEN. La onda detectada duró apenas 0,4 segundos y alcanzó frecuencias de hasta 110 Hz.
Los científicos creen que la descarga eléctrica provino de tormentas de polvo, donde partículas que se rozan generan cargas por fricción, un fenómeno conocido como electrificación triboeléctrica. Experimentos previos y simulaciones habían sugerido esta posibilidad, pero hasta ahora no existía evidencia directa en Marte. La detección requirió una combinación casi improbable: la nave en el lado nocturno del planeta, un campo magnético local suficientemente fuerte y orientado verticalmente, y condiciones precisas en la ionosfera.
El hallazgo, aunque único, tiene implicaciones importantes. La electricidad atmosférica puede afectar la química del aire, la formación de compuestos reactivos y la dinámica del polvo. Además, comprender estos rayos será clave para futuras misiones tripuladas, ya que incluso descargas leves podrían afectar instrumentos sensibles o la seguridad de los astronautas.
Aunque Marte sigue siendo un mundo árido y silencioso a simple vista, esta señal revela que bajo su superficie rojiza ocurren procesos dinámicos y complejos, dejando escuchar un susurro eléctrico familiar desde la Tierra. (Con información de Muy Interesante)

