MÉXICO.- Las negociaciones en torno a la reforma electoral anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum han elevado la tensión dentro de la alianza oficialista, luego de que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) advirtieran que su respaldo no está garantizado y condicionaran su voto a acuerdos políticos de alto nivel rumbo a 2027.
De acuerdo con fuentes legislativas citadas por El Economista, la dirigencia nacional del PVEM resolvió no apoyar una eventual reforma constitucional que incluya la reducción de senadores y diputados de representación proporcional, así como del financiamiento público a partidos políticos. La decisión fue tomada en una reunión privada encabezada por la senadora Karen Castrejón, con la participación de legisladores federales y de los coordinadores parlamentarios Manuel Velasco y Carlos Puente.
Especialistas señalan que la negativa del PVEM responde a que dichos cambios afectarían directamente sus intereses políticos y financieros. En ese contexto, se ha planteado que el partido podría exigir como moneda de cambio el control de candidaturas a gubernaturas en 2027, particularmente en San Luis Potosí y Quintana Roo, estados considerados estratégicos para el partido del tucán.
Por su parte, el PT también ha manifestado reservas sobre la reforma. Aunque se informó de un acercamiento entre su dirigente, Alberto Anaya, y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, diputados petistas han aclarado que no existe aún una iniciativa formal y que el diálogo apenas comienza. Fuentes parlamentarias indican que el PT buscaría encabezar la candidatura a la gubernatura de Zacatecas en el próximo proceso electoral.
Las versiones apuntan a un posible reparto de posiciones: Zacatecas para el PT, y San Luis Potosí y Quintana Roo para el PVEM. Sin embargo, los perfiles impulsados por el Verde en ambas entidades no cuentan con el respaldo de la dirigencia nacional de Morena ni de Palacio Nacional, debido a señalamientos de nepotismo o bajos niveles de intención de voto.
La presión también se ha trasladado al terreno de las negociaciones políticas. El PVEM ha solicitado que la interlocución sea directa con el Ejecutivo federal y no a través del coordinador morenista en el Senado, Adán Augusto López. Legisladores verdes han pedido reunirse con la titular de Gobernación antes de que la iniciativa sea enviada al Congreso.
Sin los votos del PVEM y el PT, Morena no alcanzaría la mayoría calificada necesaria para aprobar la reforma constitucional, lo que obliga al gobierno federal a intensificar las negociaciones en un escenario marcado por el cálculo político y la cercanía del proceso electoral de 2027. (Con información de El Economista y La Política Online)



