14 agosto, 2026

Tras quedar sin efecto las suspensiones judiciales que lo impedían, Defensa reanudó la construcción de una casa de descanso frente a la laguna, pese a la controversia por su impacto ecológico; continúan pendientes juicios de amparo 

REDACCIÓN

BACALAR.- Las labores de construcción en un predio contiguo a la laguna de Bacalar volvieron a activarse después de que resoluciones judiciales dejaran sin efectos las medidas cautelares que habían detenido el proyecto durante buena parte del año pasado. La edificación, destinada a funcionar como casa de descanso para personal del Ejército, es ejecutada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) en un terreno ubicado detrás del Fuerte de San Felipe.

La controversia legal que rodea a esta obra no se ha cerrado, aunque por ahora no existe una orden que impida su avance. En noviembre de 2025, el Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito revocó la suspensión definitiva que pesaba sobre el proyecto, al resolver, por mayoría de dos votos contra uno, que la organización ambiental que promovió uno de los amparos no demostró interés legítimo suficiente para detener la construcción.

Tras ese fallo, se levantaron las restricciones que habían sido impuestas desde marzo del año anterior por un juzgador del antiguo sistema judicial federal, las cuales se derivaron de tres amparos promovidos por colectivos ambientalistas. La entrada en vigor del nuevo modelo de justicia permitió que esas suspensiones fueran retiradas y que la autoridad federal retomara las obras.

Caber recordar que un grupo de niños del municipio de Bacalar, representado por el Instituto Federal de la Defensoría Pública, promovió un recurso de revisión contra el retiro de la suspensión definitiva; sin embargo, desde hace casi tres meses ha permanecido sin ser admitido por magistrados federales, por lo que no ha tenido efectos legales inmediatos.

La obra fue cuestionada desde su inicio debido a que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales exentó a Defensa de presentar una Manifestación de Impacto Ambiental. De acuerdo con los promoventes de los amparos, esta decisión vulnera el derecho a un medio ambiente sano, al no evaluar los riesgos que la construcción representa para la laguna de Bacalar, un ecosistema de alto valor ambiental por la presencia de estromatolitos, formaciones consideradas únicas a nivel mundial.

Defensa ha indicado repetidamente que el proyecto contempla medidas de mitigación ambiental orientadas a proteger los componentes bióticos y abióticos del entorno. También señaló que el inmueble está destinado a servir como espacio de descanso para personal militar que presenta estrés postraumático.

Aunque la construcción avanza, los juicios de amparo siguen pendientes de resolución en el Juzgado Primero de Distrito, lo que deja abierta la posibilidad de que una sentencia futura modifique el destino legal del proyecto, incluso si la obra llega a concluirse.

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