Desechó las MIA con las que se pretendía obtener autorización para operar por 50 años los edificios de condominios, construidos violando las leyes en la materia
REDACCIÓN
TULUM.- A diferencia de otros casos en los que ha regularizado obras previamente sancionadas, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) rechazó las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) presentadas por los desarrolladores de los condominios Adamar y Maiim, construidos sin permisos ambientales y clausurados por violaciones a la ley en la Bahía Solimán, en el municipio de Tulum.
Ambos desarrollos inmobiliarios solicitaron por segunda ocasión la autorización de sus MIA el 24 de julio, con carácter correctivo, en un nuevo intento por regularizar las obras, pese a que jueces federales ya habían ordenado la demolición de los edificios por su construcción irregular.
En las MIA, los promoventes afirmaron que el propósito de sus trámites era obtener la autorización para operar los condominios durante 50 años, “toda vez que los impactos por las etapas de preparación del sitio y construcción ya fueron realizados y sancionados”.
Sin embargo, el pasado 10 de septiembre la Semarnat emitió las resoluciones correspondientes, en las que desechó las solicitudes de autorización de las MIA de Adamar y Maiim.
Después de notificar a los desarrolladores el 25 de septiembre, a mediados de octubre la Semarnat hizo públicos los resolutivos, en los que se indica que el motivo del desechamiento fue la falta de información requerida sobre los proyectos, misma que los promotores no entregaron.
El organismo federal advirtió que, mientras no cuenten con la autorización en materia de impacto ambiental, los desarrolladores tienen prohibido realizar cualquier obra o actividad relacionada con la ejecución de los proyectos.
El desarrollo Adamar, promovido por la empresa Desarrollos Tulum Dieciséis, S.A.P.I. de C.V., contempla un edificio de siete niveles con 16 departamentos y amenidades dentro del predio denominado Tankah IV, en Tulum.
La obra inició en noviembre de 2023 sin contar con autorización de impacto ambiental ni licencia de construcción, y continuó impunemente hasta alcanzar siete niveles, a pesar de clausuras y sanciones aplicadas en 2024.
En agosto, un juicio de amparo promovido por un residente de Tulum determinó la demolición de la construcción irregular, ante el incumplimiento de sanciones y medidas correctivas por parte de la empresa, y ordenó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) garantizar la restauración ambiental del predio afectado.
Una última resolución sobre esta obra se emitió después de que la Semarnat desechó su MIA, cuando el 23 de septiembre un juez penal concedió a la Profepa el aseguramiento precautorio del edificio en la Bahía Solimán, designando al propio organismo federal como depositario del inmueble mientras se investigan las responsabilidades administrativas y penales.
La denuncia penal señala a la empresa Desarrollos Tulum Dieciséis, S.A.P.I. de C.V., como responsable de delitos relacionados con el patrimonio, la administración pública, el desarrollo urbano y el medio ambiente.
Por su parte, el proyecto Maiim, promovido por Promotora de Incentivos México, S.A. de C.V., contempla 38 departamentos distribuidos en tres edificios dentro de una superficie de 3,144.28 metros cuadrados, colindante con la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), en el mismo predio Tankah IV.
El proyecto fue iniciado en 2022 sin autorización de la Semarnat, aunque contó con licencias municipales otorgadas por el Ayuntamiento de Tulum, encabezado por Diego Castañón Trejo, y permisos estatales expedidos por la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus), pese a su cercanía con el Santuario de la Tortuga Marina Xcacel-Xcacelito, área natural protegida de jurisdicción estatal.
El edificio ya está casi concluido y algunos departamentos fueron vendidos, a pesar de que la Profepa aplicó sanciones en 2023. En mayo pasado, un juez federal también ordenó su demolición por las irregularidades cometidas, pero el inmueble continúa en pie, como un monumento a la corrupción.







