SULAYMANIYAH, IRAK. Una compleja cirugía reconstructiva permitió devolverle la nariz a un trabajador que la perdió casi por completo tras sufrir una descarga eléctrica de alto voltaje. El procedimiento, considerado poco común, recurrió a tejido de la frente del propio paciente para crear una nueva estructura nasal.
El accidente destruyó alrededor del 99% de la nariz y dejó tan poco tejido sano que los métodos tradicionales de reconstrucción no eran viables. Ante ello, el equipo encabezado por el cirujano plástico Diyar Abdulwahid optó por una técnica empleada en casos extremos.
La intervención se desarrolla en varias etapas. Primero se formó la cubierta externa de la nueva nariz utilizando piel y músculo de la frente, elegidos por su similitud en color y características con la piel nasal. Después, los médicos implantaron cartílago extraído de una costilla para reconstruir el tabique y dar soporte a la estructura.
Actualmente, los especialistas trabajan en la tercera fase, enfocada en reconstruir el revestimiento interno y perfeccionar la forma de la nariz para mejorar tanto su funcionamiento como su aspecto.
De acuerdo con el cirujano, el paciente evolucionó favorablemente y se encuentra estable. Además de recuperar parte de la función respiratoria, la intervención busca restaurar la apariencia facial y contribuir a su bienestar psicológico y social.
El caso demuestra hasta dónde ha llegado la cirugía reconstructiva moderna, capaz de ofrecer soluciones incluso cuando las lesiones parecen dejar muy pocas posibilidades de recuperación. (Agencias)

