2 mayo, 2026

Regresa Astérix con El lirio blanco

AGENCIAS
BARCELONA.- En 2019 cumplieron 60 años, pero Astérix y Obélix siguen
protagonizando aventuras. Sus creadores ya no están: el guionista René Goscinny falleció
en 1977, y el dibujante Albert Uderzo murió en 2020. Otros autores han continuado su
legado, y ahora el dibujante Didier Conrad y el guionista Fabrice Caro (que sustituye
temporalmente a Jean-Yves Ferri, guionista de la serie desde 2011) han presentado en
Barcelona la historia número 40 de los irreductibles galos.
El libro se titula El lirio blanco, y nos presenta a un nuevo personaje, Tulio Viciovirtus,
médico jefe del ejército romano que recuerda mucho a los actuales gurús de la autoayuda.
La historia pretende hacer una crítica a la proliferación de este tipo de corrientes que, en
forma de libros, seminarios o mensajes en redes sociales, inundan cada vez más el día a día
de las personas.
El médico llega a las afueras de la aldea gala para levantar la moral de las tropas del César
y, a la vez, aplacar las ansias de lucha de los galos. Aunque estos llevan años resistiendo el
cerco de los romanos, no son capaces de resistirse a los postulados de Viciovirtus, píldoras
de autoayuda y pensamiento positivo que transmite por medio de aforismos.
La nueva filosofía mindfulness se extiende por la aldea, trastocando sus formas de vida y su
equilibrio basado en “el conflicto, el caos y la confrontación”, dijo el guionista. A raíz de
esto, por ejemplo, el jefe Abraracúrcix y su mujer Karabella sufren una crisis de pareja, un
tema que no se había abordado en ninguna otra aventura de la serie.
Viciovirtus utiliza citas inventadas por el propio Caro con elementos de la cultura popular y
el lector encontrará referencias a Star Wars, Rocky y la película francesa El odio, entre
otras.
El libro, que ve la luz dos años después de la aventura anterior, Astérix tras las huellas del
grifo, se ha traducido a una veintena de idiomas. En España, donde lo edita Salvat, la tirada
inicial del álbum es de cinco millones de ejemplares.
Conrad manifestó que en Francia Astérix y Obélix son prácticamente “patrimonio nacional”
y es un fenómeno que va más allá de lo popular porque impacta en mucha gente. Además,
aseguró que Astérix es un cómic “intergeneracional” que gusta por igual a los más
pequeños, a jóvenes y a mayores, las familias incluso los comparten e incluso los compran
personas que normalmente no leen cómics.

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