GINEBRA.- El encarecimiento del arrendamiento de aeronaves y los retrasos en las entregas de aviones provocan pérdidas estimadas en 11 mil millones de dólares para las aerolíneas de todo el mundo, informó la Asociación Internacional de Transporte Aéreo.
La IATA atribuyó el impacto al aumento de las rentas de aeronaves, la escasez de componentes, los problemas en motores Pratt Whitney, la limitada capacidad de mantenimiento y las disrupciones en la cadena de suministro.
Willie Walsh afirmó que las tarifas más altas incrementan la presión cuando las entregas siguen retrasadas, las flotas envejecen y la capacidad disponible continúa limitada. “La normalización aún está a años de distancia”, advirtió.
Según la organización, las compañías dejaron de ahorrar 4 mil 200 millones de dólares en combustible por operar aviones antiguos y destinaron otros 3 mil 100 millones a mantenimiento. Además, el arrendamiento de motores y la compra adicional de refacciones generaron gastos por 4 mil millones de dólares.
Stuart Fox señaló que los problemas de durabilidad de motores, la falta de materiales y los cuellos de botella continúan alterando las operaciones. También pidió a fabricantes ofrecer información “más clara, temprana y fiable” sobre retrasos, reparaciones y disponibilidad de piezas.
La IATA destacó que los contratos de arrendamiento para aeronaves de largo alcance, como los Airbus A350-900 y Boeing 737 MAX-8, aumentaron alrededor de 25 por ciento desde la pandemia, mientras modelos extendido, como la familia Airbus A320 y el Boeing 787, registraron incrementos cercanos a 10 por ciento. La organización advirtió que existen pedidos pendientes por más de 18 mil aeronaves, situación que retrasa la renovación tecnológica y reduce la eficiencia operativa. (Con información de El Financiero)

