AGENCIAS
LA HABANA.- Un buque ruso con hasta 200,000 barriles de diésel navega hacia Cuba en un movimiento que desafía las restricciones energéticas impulsadas por Estados Unidos, en medio de una crisis de suministro en la isla.
La embarcación Sea Horse se dirige a la costa occidental cubana y se prevé su arribo entre el fin de semana y el lunes. El envío cobra relevancia porque el país no ha recibido combustible en volúmenes significativos desde enero, lo que ha afectado la generación eléctrica, el transporte y la actividad agrícola.
El diésel es clave para alimentar los grupos electrógenos que aportan cerca del 40% de la electricidad en Cuba. La escasez ha derivado en apagones recurrentes —seis en toda la isla durante el último año y medio, el más reciente apenas el lunes pasado—, así como en una reducción de operaciones en distintos sectores.
De acuerdo con estimaciones del especialista Jorge Piñón, el cargamento podría cubrir alrededor de 10 días de consumo nacional, en un contexto en el que los inventarios se encuentran prácticamente agotados.
El envío ocurre tras semanas de presión de Washington para limitar el suministro de hidrocarburos a la isla, incluso con advertencias de sanciones a países que participen en estas operaciones. En paralelo, embarcaciones estadounidenses han sido ubicadas en las cercanías de aguas cubanas, en un entorno de creciente tensión.
Cuba depende de importaciones para cubrir la mayor parte de su demanda energética y en los últimos meses ha enfrentado dificultades adicionales tras la reducción de envíos desde sus aliados tradicionales.

