KAZAJISTÁN.- Lo que comenzó como una serie de aterradoras experiencias de parálisis del sueño terminó convirtiéndose en un experimento extremo sobre el control de los sueños. Michael Raduga, investigador ruso obsesionado con los sueños lúcidos, llegó al punto de perforarse el cráneo para colocarse un implante cerebral experimental con el objetivo de comunicarse con el cerebro mientras dormía.
Los sueños lúcidos son aquellos en los que la persona es consciente de que está soñando y, en algunos casos, puede controlar lo que ocurre dentro del sueño. Aunque muchas personas los experimentan ocasionalmente, científicos y empresas tecnológicas buscan ahora inducirlos de forma deliberada mediante dispositivos electrónicos.
Raduga dirige una empresa llamada REMSpace, enfocada en desarrollar herramientas capaces de detectar la fase REM del sueño, el momento en que ocurren la mayoría de los sueños intensos. Sus antifaces inteligentes utilizan sensores para registrar actividad cerebral, movimientos oculares y señales musculares, enviando pequeños estímulos de luz, sonido o vibración que intentan “entrar” al sueño sin despertar al usuario.
El investigador asegura que el objetivo futuro es crear experiencias tan inmersivas que las personas puedan interactuar dentro de mundos oníricos casi como si fueran reales.
Uno de los aspectos más llamativos de sus experimentos es que el equipo logró detectar frases pronunciadas dentro de sueños lúcidos mediante sensores musculares faciales. También reportaron pruebas donde personas dormidas controlaban objetos virtuales desde sus sueños.
La parte más polémica ocurrió en 2023, cuando Raduga realizó en sí mismo una cirugía casera para colocar un pequeño implante cerebral. Según explicó, buscaba comprobar si era posible enviar señales directamente al cerebro dormido sin despertar al paciente.
Aunque expertos consideran arriesgado y experimental este tipo de procedimientos, el caso refleja cómo la investigación sobre el sueño está comenzando a mezclarse con inteligencia artificial, neurotecnología y realidad virtual. Para algunos científicos, comprender y modificar el sueño podría convertirse en una de las próximas fronteras tecnológicas. (Con información de Wired)


