MÉXICO.- Juan Carlos Valencia González, identificado como “El 03”, se perfila como nuevo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación tras la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, en una reconfiguración que concentra poder criminal, financiero y operativo en una sola figura, bajo presión directa de autoridades estadounidenses que ofrecen cinco millones de dólares por su captura.
El ascenso de “El 03” responde a la convergencia de tres estructuras clave: el linaje del Cártel del Milenio, la red financiera de Los Cuinis y el aparato armado consolidado por Oseguera Cervantes. Esta combinación lo posiciona como un operador con capacidad para coordinar rutas internacionales, lavado de dinero y operaciones violentas, elementos centrales en la expansión del grupo.
Su trayectoria está vinculada a Armando Valencia Cornelio, “El Maradona”, su padre biológico y exlíder del Cártel del Milenio, organización que controló rutas de tráfico hacia Estados Unidos y estableció alianzas con organizaciones como el Cártel de Juárez y el de Medellín. Autoridades estadounidenses lo responsabilizaron de movilizar hasta una tercera parte de la cocaína que ingresaba a su territorio.
El segundo pilar es Los Cuinis, estructura encabezada por Abigael González Valencia, tío de “El 03”, considerada por agencias antidrogas como una de las organizaciones con mayor poder económico. Funcionarios estadounidenses los han descrito como “los narcotraficantes más ricos del mundo”, con operaciones en Europa, Asia y América.
La tercera base es el CJNG, organización que bajo “El Mencho” logró presencia en los 32 estados del país y más de 50 naciones. De acuerdo con investigaciones, Oseguera integró a “El 03” en la toma de decisiones estratégicas y lo colocó al frente de células armadas especializadas.
El perfil del nuevo líder también está marcado por procesos judiciales en Estados Unidos. Una corte federal lo acusa de conspirar para introducir cocaína y metanfetaminas desde 2007, en un expediente que permanece vigente.
Su doble nacionalidad, mexicana y estadounidense, representa un obstáculo adicional para su captura, al requerir autorizaciones específicas para operaciones en el extranjero. La estructura que ahora encabeza refleja la integración de tres clanes familiares que han definido la evolución del crimen organizado contemporáneo en México. (Con información de Infobae)

