REDACCIÓN
CHETUMAL.- Como parte de una reforma a la Ley de Hacienda aprobada el lunes, el Congreso del Estado determinó que en 2026 continuará el cobro del impuesto aplicado a los turistas que participan en actividades en delfinarios, mientras estos centros de recreación avanzan hacia su cierre definitivo.
El gravamen, consistente en 50 pesos por persona, asociación o empresa que contrate este tipo de actividades, modificó su denominación. Dejó de identificarse como impuesto a “animales acuáticos” para establecerse formalmente como Impuesto sobre las Erogaciones por Participar en Actividades con Cetáceos.
El cobro se aplica desde mayo de 2025 y se precisó que corresponde exclusivamente a la participación en actividades con cetáceos, como recreación, relajación, educación, terapia o natación. La reforma añadió condiciones específicas para su aplicación, entre ellas que el contacto físico entre humanos y cetáceos se limite a conductas de nado libre e interacciones supervisadas por personal capacitado, prohibiendo cualquier actividad que comprometa la integridad de los animales. Además, se establece que todas las interacciones deberán realizarse bajo supervisión y en instalaciones naturales o artificiales que cumplan con la Ley General de Vida Silvestre y demás disposiciones aplicables.
De acuerdo con los legisladores, los ajustes a la redacción del objeto del impuesto obedecen a la llamada “Ley Mincho”, que establece la protección de los cetáceos y el proceso de cierre de los delfinarios mediante reformas a la Ley de Vida Silvestre, promulgadas el 16 de julio de este año, dos meses y medio después de iniciado el cobro.
La iniciativa de Ley de Ingresos prevé una recaudación de 110 millones de pesos por este concepto en 2026. El impuesto continuará vigente hasta el cierre definitivo de los delfinarios, previsto tras la muerte de la última generación de cetáceos cautivos con fines de entretenimiento.
Sobre el tema, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente informó que existen juicios de amparo promovidos por empresarios del sector. En este contexto, el gobierno estatal busca abrir canales de diálogo para transitar hacia esquemas que limiten el acceso a actividades educativas y de conocimiento del hábitat, dejando de lado los espectáculos recreativos.
La dependencia reconoció que Quintana Roo no cuenta con un inventario estatal de delfines, ya que el registro corresponde a la Federación a través de la Semarnat, por lo que se trabaja en una legislación local “espejo” que permita crear un padrón estatal para el seguimiento de los ejemplares y del proceso de cierre de los delfinarios.


