EDUARDO MAY
MÉRIDA.- Municipios ganaderos del nororiente de Yucatán y zonas limítrofes con Quintana Roo reportan una sequía anticipada que ya impacta en los hatos, lo que genera preocupación entre productores ante la temporada de estiaje que se extenderá hasta septiembre.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), localidades como Tizimín, Río Lagartos, San Felipe, Espita y Panabá han sido clasificadas como zonas con sequía anormal en 2026.
El Monitoreo de Sequía en México identifica a la región nororiental del estado con registros de precipitación por debajo de lo habitual, lo que ha comenzado a reflejarse en la disminución de agua para riego de pastizales y cultivos forrajeros.
Aunque la dependencia prevé que marzo y abril presenten lluvias ligeramente superiores al promedio, advierte que el periodo más crítico iniciará en mayo, con condiciones más secas y temperaturas elevadas.
Esta situación impactará tanto en los suelos agrícolas como en la actividad ganadera, por lo que se recomienda a productores y autoridades tomar previsiones. Conagua mantiene un monitoreo constante en la región peninsular, donde, pese a que 2025 registró lluvias favorables, las condiciones actuales apuntan a un escenario de sequía anómala.
A este panorama se suma la canícula, periodo caracterizado por calor intenso y disminución de lluvias entre junio y agosto, que en la península suele registrar temperaturas superiores a los 40 grados centígrados. En 2025, este fenómeno se prolongó durante cerca de 70 días.
Según el organismo, la temporada de secas en el norte del estado comenzó a manifestarse antes de concluir febrero. Para 2026, aunque se espera un comportamiento dentro de parámetros normales, el bimestre abril-mayo será determinante por el incremento térmico y la baja en precipitaciones.
Este escenario también anticipa la temporada de quemas, lo que obliga a reforzar medidas de prevención de incendios y protección de ecosistemas.



