8 agosto, 2026

Los recientes movimientos telúricos evidenciaron la necesidad de fortalecer la capacitación ciudadana y los protocolos de respuesta ante emergencias poco comunes en los estados de la Península; tiembla nuevamente en Yucatán

PERLA HOIL / REDACCIÓN

CANCÚN.- Luego del sismo percibido la tarde del lunes en Cancún, la Dirección General de Protección Civil de Benito Juárez hizo un llamado a la ciudadanía y a las instituciones a reforzar el conocimiento y aplicación de los protocolos de actuación ante este tipo de fenómenos, pese a que no se registraron daños estructurales de consideración.

El director general de Protección Civil, Antonio de Jesús Riveroll Ribbon, señaló que el evento tomó por sorpresa a la población debido a que los sismos no son comunes en Quintana Roo. Explicó que, aunque inicialmente se difundió que el epicentro se ubicaba a pocos kilómetros de Cancún, posteriormente se confirmó que ocurrió a más de 250 kilómetros de distancia, cerca de la zona occidental de Cuba.

Tras el movimiento sísmico, se desplegaron recorridos de inspección en hospitales, escuelas, edificios gubernamentales, plazas comerciales, supermercados, hoteles y zonas habitacionales consideradas prioritarias para descartar afectaciones.

Explicó que únicamente se detectaron algunas fisuras superficiales en viviendas y edificios, las cuales, de acuerdo con especialistas, corresponden a asentamientos o daños en acabados y no representan un riesgo para la estabilidad de las estructuras.

Respecto a los reportes difundidos en redes sociales, aclaró que en ningún momento existió una alerta de tsunami para las costas de Quintana Roo. La dependencia mantuvo monitoreo permanente en coordinación con la Secretaría de Marina y las instancias especializadas, confirmando que el sismo no generó condiciones para este tipo de fenómeno.

Sobre el presunto socavón reportado sobre la avenida José López Portillo, indicó que se trata de una afectación previa al sismo. Estudios realizados con georradar detectaron la presencia de infraestructura subterránea en la zona, por lo que el caso fue turnado a la Secretaría de Obras Públicas para su análisis y atención.

En cuanto a las imágenes difundidas desde Plaza Las Américas, Riveroll Ribbon explicó que el daño observado correspondió al desprendimiento de un plafón de tabla roca y no a un elemento estructural del inmueble. El área fue acordonada de manera preventiva mientras se realizan las reparaciones correspondientes.

El titular de Protección Civil destacó que este hecho debe servir para generar mayor conciencia sobre los protocolos de actuación ante sismos. Recordó que durante una evacuación es fundamental mantener la calma y seguir la regla de “no correr, no empujar y no gritar”, además de evitar el uso de elevadores, identificar rutas de evacuación y atender en todo momento las indicaciones de las autoridades y brigadistas.

Peninsulares no saben cómo proceder ante sismos

Un nuevo sismo volvió a sacudir el sur de Yucatán la madrugada del martes y reforzó la atención sobre una realidad que quedó al descubierto tras los movimientos telúricos ocurridos un día antes: gran parte de la población en los tres estados de la península desconoce cómo actuar ante una emergencia de este tipo.

De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional, el movimiento tuvo una magnitud de 3.6 y ocurrió a las 04:19 horas, con epicentro en el municipio de Chapab, al norte de Ticul. Autoridades de Protección Civil informaron que no se reportaron daños materiales ni personas lesionadas, y el evento pasó prácticamente inadvertido para la mayoría de los habitantes.

A pesar de su baja intensidad, el sismo volvió a colocar en el centro de la discusión la necesidad de fortalecer la cultura de prevención en una región donde históricamente se ha considerado poco probable la ocurrencia de estos fenómenos.

Un sondeo realizado entre habitantes de Mérida mostró que muchas familias carecen de planes de emergencia, puntos de reunión o mochilas con suministros básicos para enfrentar una contingencia. Algunos ciudadanos reconocieron que nunca habían contemplado la posibilidad de experimentar un sismo en la entidad, mientras que otros admitieron desconocer los protocolos elementales de actuación.

En contraste, personas provenientes de estados con mayor actividad sísmica señalaron la importancia de adoptar medidas preventivas similares a las que se aplican en otras regiones, como la preparación de kits de emergencia y la identificación de zonas seguras dentro de los hogares.

Aunque ninguno de los eventos registrados el lunes y martes dejó afectaciones ni representó riesgos mayores para la población, los registros recientes muestran una actividad sísmica más frecuente de lo habitual. Tan solo en 2026 se han contabilizado seis movimientos en la península, una cifra poco común para una región donde anteriormente podían transcurrir años sin reportes perceptibles.

Los temblores de los últimos días no dejaron consecuencias graves, pero sí evidenciaron la necesidad de que más hogares conozcan los protocolos básicos de actuación y cuenten con medidas mínimas de preparación ante futuras emergencias. (Con información de La Silla Rota)

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