MÉXICO.- Apenas 38.7% de los hogares mexicanos tiene ingresos suficientes para comprar una vivienda en el mercado formal, mientras 61.3% permanece excluido por falta de capacidad económica y acceso al financiamiento, según el Programa Institucional de la Comisión Nacional de Vivienda 2025-2030.
El diagnóstico parte de un precio promedio de vivienda de un millón 736,349 pesos registrado durante 2024. Para adquirir un inmueble de ese valor sin destinar más del 30% del ingreso mensual al pago hipotecario, una familia requiere percibir al menos 24,116 pesos mensuales.
El documento advierte que quienes ganan menos difícilmente acceden a créditos tradicionales. Además, la desaparición de la vivienda económica y de interés social redujo las opciones para millones de familias. El mercado concentró su oferta en inmuebles medios y residenciales, inaccesibles para buena parte de la población.
También influyen la informalidad laboral, la falta de seguridad social y los obstáculos para obtener financiamiento. Entre los jóvenes, la ausencia de historial crediticio o laboral limita aún más las posibilidades de compra. A ello se suma la escasez de suelo urbano con servicios, buena ubicación y certeza jurídica.
La Conavi estima que 26.2% de las viviendas propias o todavía en proceso de pago carece de escrituras, situación que dificulta vender, heredar o utilizar los inmuebles como garantía para obtener créditos. El programa también identifica problemas derivados del crecimiento urbano desordenado, que impulsó desarrollos alejados de los centros laborales y de servicios, conocidos como “ciudades dormitorio”.
Para enfrentar este rezago, la Conavi plantea subsidios, créditos flexibles y arrendamiento con opción a compra dirigidos a jóvenes, mujeres, población indígena, personas con discapacidad, adultos mayores y migrantes. (Con información de Expansión)

