Factores como baja demanda, fallas estructurales, impactos ambientales y altos costos operativos seguirán complicando la viabilidad económica del proyecto, advierte investigador de la Uqroo; denuncian violencia contra mujeres en zonas del proyecto
CHETUMAL.- La recuperación financiera del proyecto del Tren Maya podría tardar al menos 50 años, de acuerdo con el análisis del investigador de la Universidad Autónoma de Quintana Roo, Alessio Zanier Vicentín, quien expuso diversos factores que afectan la viabilidad económica de la obra, informó Noticaribe.
Durante su participación en el seminario internacional “El Tren Maya y los Impactos del Megaproyecto en Derechos Humanos, Economía, Territorio y Medio Ambiente”, el especialista señaló que existen múltiples condiciones que complican el panorama del proyecto, entre ellas deficiencias estructurales, problemas ambientales, hundimientos en pilotes y una baja afluencia de pasajeros, lo que incrementa los costos de operación.
El académico explicó que actualmente es complejo hacer proyecciones precisas sobre el futuro del sistema ferroviario. Indicó que el contexto global, marcado por tensiones internacionales y conflictos entre países, añade incertidumbre a la evolución del proyecto en el mediano y largo plazo.
Consideró que, desde su planeación inicial, el desarrollo del Tren Maya enfrentó limitaciones por la rapidez con la que se ejecutó. Señaló que una implementación más gradual, acompañada de mayor participación de especialistas, habría permitido anticipar problemas relacionados con el impacto ambiental y la estabilidad de la infraestructura.
Asimismo, el investigador planteó que el gobierno federal podría recurrir a esquemas de financiamiento internacional para sostener la operación del proyecto, con plazos de recuperación extendidos, similares a los aplicados en otros países. Este tipo de estrategias, dijo, permitiría amortiguar el costo de la inversión inicial en periodos más prolongados.
En cuanto a la baja demanda de usuarios, Zanier Vicentín indicó que una estrategia de promoción turística internacional podría contribuir a incrementar el flujo de pasajeros. También sugirió fomentar el uso del tren como alternativa de transporte regional, aunque reconoció que modificar los hábitos de movilidad de la población requerirá tiempo.
Exhiben violencia contra mujeres en zonas del proyecto
En el mismo seminario, la especialista Yunitzilim Rodríguez Pedraza abordó los impactos sociales del proyecto en comunidades cercanas a los tramos de construcción, con énfasis en las afectaciones a mujeres, que han sido poco visibilizados dentro de la discusión pública.
Rodríguez Pedraza señaló que, durante el desarrollo de la obra, se documentaron casos en los que mujeres de la zona maya quedaron embarazadas tras relacionarse con trabajadores que posteriormente abandonaron la región, dejándolas sin apoyo económico. Indicó que muchas de ellas enfrentan deudas y carecen de mecanismos efectivos para reclamar pensiones alimenticias, en parte porque no cuentan con datos suficientes para iniciar procesos legales ante la Fiscalía.
La investigadora sostuvo que esta situación refleja vacíos en la protección de los derechos humanos, particularmente de mujeres y niñas. Añadió que colectivos feministas han documentado, en el periodo 2024-2025, casos de desapariciones, feminicidios y presunta trata de personas en estas comunidades, así como reportes de violencia y hostigamiento laboral vinculados al personal involucrado en el proyecto.
Finalmente, advirtió que el flujo de trabajadores hacia la región, sin políticas públicas de prevención, generó condiciones de mayor vulnerabilidad. Consideró necesario incorporar una perspectiva de género en proyectos de esta escala, así como establecer responsabilidades claras para empresas y autoridades, ante problemáticas que, afirmó, no han sido investigadas ni sancionadas de manera suficiente. (Con información de Noticaribe)



