EQUIPO DE INVESTIGACIÓN DE EL DESPERTADOR DE QUINTANA ROO
A pesar de presumir haber pagado al Servicio de Administración Tributaria (SAT) 67.5 millones de pesos el año pasado por concepto de Impuesto Sobre la Renta (ISR) y aportado 30 millones de un total de 50 millones a un laudo del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Tulum (SUTSAT), la administración del verde ecologista Diego Castañón Trejo al frente de Tulum ha sido poco transparente en cuanto al tema financiero.
De hecho, la calificadora Fitch Ratings emitió desde el 2020 una calificación internacional de riesgo emisor al municipio de Tulum, la cual se mantiene vigente, sin que el gobierno actual haya gestionado un cambio en ese reporte.
Y justo dentro del tema de los malos manejos financieros, en noviembre del 2023, en plena sesión de Cabildo, el quinto regidor Carlos Coral Basulto, encargado de la Comisión de Obras y Servicios Públicos, increpó al alcalde Diego Castañón por irregularidades en licitaciones de obras públicas.
El reclamo directo del concejal fue debido a que en la convocatoria de esa sesión no fue clara con los puntos a tratar en la orden del día, sobre todo en lo relacionado con la clausura y saneamiento del relleno sanitario por obras del Tren Maya y del aeropuerto solicitado al municipio de Tulum por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), proyecto donde además se solicitó más de dos millones de pesos para realizar la obra.
Y ahí, el regidor exhibió un gran negocio para el alcalde, pues la obra de clausura del relleno sanitario que está a escasos dos kilómetros del aeropuerto de Tulum le fue entregada a Biosinergias Ambientales, un proveedor repetidamente beneficiado por Diego Castañón.
De acuerdo con el padrón de proveedores de Tulum, dicha empresa está registrada desde el 19 de marzo de 2020.
Es de aclarar que a raíz de la clausura de dicho basurero, que está muy cerca del aeropuerto internacional “Felipe Carrillo Puerto”, el gobierno de Diego Castañón ordenó que se usara una sascabera en la comunidad Francisco Uh May, situación que fue denunciada públicamente por el equipo de investigación de El Despertador de Quintana Roo y ante ello, las autoridades optaron por pedirle autorización al Cabildo de Solidaridad, en virtud de que apenas iban a comenzar la construcción de su propio basurero, el cual hasta la fecha no arranca porque se carece de la respectiva Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y los permisos que ello deriva (https://eldespertadorqr.com/aeropuerto-inconcluso-afectacion-grave/).





