18 abril, 2026

Urgen a redoblar esfuerzos para preservar estromatolitos

Los estromatolitos de la laguna de Bacalar, estructuras biológicas consideradas las más antiguas del planeta y uno de los atractivos naturales más emblemáticos de Quintana Roo, enfrentan riesgos crecientes que ponen en alerta a la comunidad científica y ambiental.

Ubicados en el llamado “Lago de las Siete Colores”, estos organismos vivos, formados por colonias de cianobacterias, están amenazados por la contaminación, la sobreexplotación turística y el cambio climático. 

Recientes estudios del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) reportan una cobertura de tejido superior al 70% y una mayor diversidad microbiana, indicando una salud robusta; sin embargo, estos organismos continúan siendo vulnerables.

Autoridades y grupos ecologistas señalan que la constante afluencia de turistas, el uso excesivo de bloqueadores solares no biodegradables, la falta de tratamiento adecuado de aguas residuales y la construcción descontrolada en la ribera afectan la sensibilidad ecológica del sitio.

Aunque en 2021 se declaró a los estromatolitos Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad por la UNESCO, su protección efectiva requiere acciones concretas: regulación del turismo, monitoreo constante de su estado y educación ambiental para visitantes y prestadores de servicios.

Organizaciones locales, como el Comité Ciudadano Pro Estromatolitos, trabajan en campañas de concientización y muestreos periódicos para evaluar su salud. Sin embargo, expertos advierten que sin una política pública integral y coordinada entre niveles de gobierno, estos vestigios vivientes del Precámbrico podrían deteriorarse irreversiblemente.

Related Post