AGENCIAS
ORLANDO.- Lo que ocurre en el cuerpo de los astronautas durante un viaje espacial podría ayudar a los científicos a comprender mejor el envejecimiento e, incluso, abrir el camino hacia nuevos tratamientos para enfermedades relacionadas con la edad.
Un estudio encabezado por investigadores de la Universidad de Florida Central descubrió que la microgravedad y la radiación del espacio provocan cambios moleculares en el hígado muy parecidos a los que aparecen de forma natural con el paso de los años. Los resultados fueron publicados en la revista GeroScience.
Para simular un viaje de larga duración, como una futura misión a Marte, los científicos recrearon en laboratorio las condiciones del espacio profundo. Tras exponer modelos animales a microgravedad simulada y radiación cósmica, observaron un aumento de procesos asociados con el envejecimiento, como inflamación, fibrosis y senescencia celular, fenómeno en el que las células dejan de funcionar correctamente sin desaparecer.
El equipo también comparó estos resultados con análisis de sangre de astronautas que participaron en estudios de la NASA, encontrando alteraciones genéticas similares, lo que refuerza la idea de que el ambiente espacial acelera ciertos procesos biológicos.
Los investigadores destacan que el envejecimiento no solo implica la aparición de arrugas, sino un deterioro gradual de órganos y sistemas esenciales del organismo. Por ello, estudiar estos cambios en el espacio permite observar en semanas procesos que, en la Tierra, pueden tardar décadas.
Además, el trabajo identificó moléculas capaces de regular algunas de las rutas genéticas involucradas en el envejecimiento y la inflamación. Aunque la investigación aún se encuentra en etapas iniciales, estos hallazgos podrían servir tanto para proteger la salud de los astronautas en misiones prolongadas como para desarrollar futuras terapias destinadas a retrasar el deterioro asociado con la edad en la población general.

