29 mayo, 2026

¿Y PARA CUÁNDO EL RASTRO MUNICIPAL?

Un año después, las instalaciones se encuentran abandonadas y saqueadas, sin que se haya llevado a cabo la remodelación prometida; persisten dudas sobre la procedencia y control sanitario de la carne que diariamente consumen los cancunenses

SALVADOR CANTO / EQUIPO DE INVESTIGACIÓN

DE EL DESPERTADOR DE QUINTANA ROO

A más de un año del cierre del Rastro Municipal de Cancún por la manera insalubre en que operaba y el consecuente riesgo a la salud pública que representaba su falta de mantenimiento, al violentar leyes ambientales y sanitarias, además de normas relacionadas con la manera en que se deberían sacrificar las reses, cerdos y borregos cuya carne se distribuía en la ciudad, hasta la fecha no se ha cumplido con el mantenimiento que se prometió en dicho predio localizado en la región 99, a un costado de la Guarnición Militar, ni mucho menos con la construcción del “Centro de Bienestar Animal” que se anunció en diciembre pasado, con base en los proyectos aprobados en el Presupuesto Participativo 2023.

Por el contrario, las instalaciones, que estaban a cargo de la Operadora y Administradora de Bienes Municipales, S.A. de C.V. (Opabiem), se encuentran abandonadas e incluso con evidencias de saqueo de los pocos equipos con los que contaba el rastro, el cual fue inaugurado y entregado en 1980 por el presidente de la República de aquella época, José López Portillo como consta en una placa conmemorativa que hay en su interior.

Al correo de la redacción de El Despertador de Quintana Roo llegó de manera anónima una serie de fotografías recientes del inmueble, donde se observa que luce en completo abandono y se evidencia que amantes de lo ajeno ya han arrasado con las oficinas administrativas, abandonando a la intemperie varios paquetes de documentos.

Además, en las fotos se aprecia que se están llevando los cables de la energía eléctrica y que han comenzado a desarmar los equipos que se usaban para el sacrificio de borregos, cerdos y reses para llevárselos, además de que podrían estar “deshuesando” unos vehículos que también están ahí abandonados.

“Alguien rompió el candado del acceso principal y ya se metieron a saquear las instalaciones de lo que fue el rastro porque no hay vigilancia, ojalá y hagan la denuncia pública y que las autoridades cumplan lo que prometieron”, se añade en un breve texto enviado junto a las imágenes.

Es de precisar que el equipo de investigación de El Despertador de Quintana Roo acudió al predio a verificar la denuncia antes de compartir la información con nuestros lectores y desde el exterior pudimos comprobar que el candado del portón de entrada está roto y no había ningún vigilante en el lugar. 

Aunque la autoridad municipal anunció que tiene planes de construir un nuevo rastro a las afueras de la ciudad, hasta el momento no se ha dado a conocer su ubicación exacta ni información sobre la forma en que se concretaría, es decir, si se haría con recursos públicos o privados; mientras tanto, se mantiene en el misterio el proceso de distribución y venta de la carne que se consume diariamente en la ciudad, pues aunque se ha dicho que procede de Yucatán, hay señalamientos de que en la zona de Rancho Viejo se han abierto mataderos clandestinos, sin la menor supervisión sanitaria.

Cabe recordar que previo a que fuera cerrado el rastro, en febrero del 2023 –aunque la lona que se colocó en el exterior solamente anunciaba una “suspensión de actividades por mantenimiento”–, El Despertador de Quintana Roo publicó desde marzo del 2022, bajo el título “CARNE, AMENAZA A LA SALUD PÚBLICA”, un amplio reportaje que advertía de la operación irregular del lugar, tal y como se puede consultar aquí: https://eldespertadorqr.com/carne-amenaza-a-la-salud-publica/.

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