ASÍ NOS VEMOS
Edgar Prz
Después del romance electoral empiezan a aflorar los pendientes por resolver, uno de los más importantes es el retorno a clases, la reanudación de las actividades escolares. Ese enorme ejército educativo ha sido uno de los sectores bien tratados durante esta pandemia, sus salarios, prestaciones, beneficios, nunca se detuvieron, puntual recibían sus pagos y compensaciones.
La educación va en crecimiento de manera automática y con una rapidez de desplazamiento que hay que alcanzarla, hay que estar actualizado y por ello, los padres de familia por más que quieran, no logran estar a la altura, además de atender y apoyar a sus hijos al retornar de su trabajo, vienen cansados, enojados y sus conocimientos sobre las diferentes asignaturas ya están pasados de moda la mayoría de las veces.
Los profesores muchos han colgado su hamaca y están en vacaciones permanentes, paseando, disfrutando el tiempo para visitar a sus parientes, total como las clases son virtuales no tiene ni el compromiso ni la obligatoriedad de estar presentes.
Falta un verdadero esfuerzo para iniciar con los trabajos, sería formidable que las escuelas empiecen a abrir sus puertas, que los maestros acudan a dar asesorías a los alumnos que no capten o no entiendan las tareas, eso ayudaría y descargarla mucha responsabilidad a los padres de familia. Esto permitirá recuperar la alegría y el colorido de las escuelas, se pondría a trabajar a los intendentes para limpiar, lavar los salones e iniciar el retorno a la vida escolar.
Ya fueron varios meses de vacaciones, de no hacer nada. Los edificios muchos han sido saqueados por malandros, están enyerbados, abandonados y urge su rescate, su rehabilitación ya que en los próximos meses podrían reiniciar los cursos.
Sería interesante ya que muchos niños se han aficionado al uso de los celulares, no porque quieran sino porque son requisito para las tareas. Están ansiosos de conocer sus escuelas, a sus maestros, jugar con sus compañeros, revitalizar la amistad con sus amigos, pero lo más interesante “es hacer vida escolar”. Los gritos, las risas, el llanto no pueden sustituirse por la solemnidad de los hogares y la soledad para hacer tareas. No hay que olvidar que esta educación cuesta y lesiona la economía familiar, solo piense en el gasto de las familias con 3 o 4 hijos en edad escolar, ¿cuánto gastan en recargas?
Las autoridades escolares ya deben despertar de su letargo y ponerse las pilas, mucho ayudarían cumpliendo con más ahínco y ánimo su trabajo. Cuánto desempleo existe y ellos que son favorecidos por el sistema son quienes deberían estar al frente de esta iniciativa. Es más, ya fueron vacunados contra el Covid privilegiándolos por encima de los trabajadores del sector turístico, de gente que atiende gente todos días, como los empleados de la Fiscalía, los policías, los bomberos y muchos más.
Los profesores deben marchar juntos para que retornen a la vida escolar, no se les debe de agradecer porque es su trabajo, por eso les pagan y sola hay que exigirles que cumplan con la enorme responsabilidad de educar a las futuras generaciones. Un pueblo educado está listo para conocer nuevos horizontes, un pueblo ignorante y olvidado está listo para seguir aplaudiendo a sus candidatos, las expectativas de vida son diferentes, por ello se les invita de nuevo a ponerse la camiseta del desarrollo y del progreso…
Savater dijo con propiedad “la buena educación cuesta pero cuesta más caro la mala educación, cuanta verdad se encierra en ese párrafo. A veces da la impresión que a las autoridades les interesa más la impartición de la mala educación para tener un mercado cautivo y poderlo manejar a su antojo. La buena educación es liberadora, no tiene horizontes y es capaz de hacer volar a lo desconocido con herramientas para hacerle frente.
Si alguien de casualidad ve a Ana Isabel Vázquez, secretaria de Educación, díganle que ya es tiempo de trabajo, que abandone su zona de confort y salga a recorrer los planteles educativos, que haga un censo de la infraestructura educativa para cuando comience la fiesta educativa, los niños y los padres de familia se lo van a agradecer….
Mejor seguiré caminando y cantando “Caminito de la escuela, apurándose a llegar con sus libros bajo el brazo, va todo el reino animal. Caminito de la escuela, porque quieren aprender, van todos los animales, encantados de volver”…







