EDUARDO MAY
MÉRIDA- El gobierno estatal, en coordinación con la banca privada y la Secretaría de Turismo, presentó un programa orientado a la formalización laboral de emprendedores del sector turístico, con herramientas para digitalizar sus negocios y mejorar su competitividad en la economía local.
La estrategia, impulsada también por la banca comercial, será implementada en Pueblos Mágicos y municipios con vocación turística, con el objetivo de fortalecer la actividad económica en las comunidades.
El titular de la Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán (Sefotur), Darío Flota Ocampo, señaló que esta alianza con el sector bancario prioriza el acceso a recursos, financiamiento y mecanismos de intermediación financiera para micro, pequeñas y medianas empresas del ramo, mediante instituciones como BBVA.
Explicó que el programa busca acelerar la digitalización, la inclusión financiera y la capacitación de estas unidades económicas, con el fin de incrementar su productividad y facilitar su integración a la economía regional.
Flota Ocampo destacó que el turismo representa el 16.1% del Producto Interno Bruto estatal. Informó que, en marzo de 2026, Yucatán registró la llegada de 229,687 turistas con pernocta, de los cuales 175,872 fueron nacionales, lo que representa un incremento de 3.2% respecto al mismo periodo del año anterior.
Añadió que, durante el primer trimestre de 2026, la entidad alcanzó una afluencia de 685,920 visitantes, resultado de la coordinación entre autoridades, iniciativa privada y prestadores de servicios.
El programa contempla la incorporación de soluciones tecnológicas, mejora de procesos, acceso a servicios financieros y capacitación especializada, así como instrumentos fiduciarios.
Valladolid fue el primer Pueblo Mágico en implementar este modelo en septiembre de 2025, con resultados como mayor eficiencia operativa, incremento en ventas y mejor integración económica.
Durante la presentación se anunció la ampliación de la estrategia a otros destinos del estado, entre ellos Mérida, Progreso, Maxcanú, Celestún y Tixkokob.
De acuerdo con estimaciones, alrededor de 17,000 unidades económicas en Yucatán operan de forma independiente y en la informalidad, lo que limita su acceso a financiamiento, reduce su competitividad y restringe sus oportunidades de crecimiento.



