MÉXICO.- Durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, México ha asegurado 18,000 armas largas y cortas, de las cuales cerca del 78 % provienen de Estados Unidos, informó el secretario de Defensa, Ricardo Trevilla. Entre ellas, 215 fusiles Barrett calibre 50, preferidos por el crimen organizado, han sido decomisados en poco más de un año.
Según datos oficiales, de 2012 a la fecha se han asegurado 137,000 cartuchos de este calibre, casi la mitad provenientes de Lake City Army Ammunition Plant, en Misuri. Estas armas han sido utilizadas en ataques contra civiles y policías, e incluso un helicóptero en Michoacán fue derribado en 2023.
A pesar de los decomisos, la proporción de armas confiscadas es solo una fracción del total traficado. Se estima que anualmente ingresan a México unos 1,768 rifles Barrett, mientras que en 2025 se recuperaron 10,689 armas de fuego de distintos calibres, la mayoría de Arizona y Texas.
El secretario Trevilla también reportó la incautación de 20 lanzagranadas calibre 40, 13 lanzacohetes y 273 ametralladoras.
Organizaciones como Stop US Arms to Mexico han señalado que la entrada de armas de Estados Unidos alimenta conflictos internos, como la guerra entre facciones del Cartel de Sinaloa, que en 2025 provocó 46 homicidios de policías en esa entidad. Arizona se ha consolidado como principal corredor de tráfico hacia México, concentrando 14 de los 15 códigos postales de EE. UU. de donde provienen más armas incautadas.
El gobierno mexicano mantiene coordinación con las fuerzas armadas para los decomisos y subraya que la reducción de homicidios no implica el fin del flujo de armamento que alimenta violencia en varias regiones del país. (Con información de El País)

