A PROPÓSITO DE…
MARISOL BALADO ESQUILIANO
El máximo órgano de fiscalización del ejercicio del gasto público fue el protagonista la semana pasada de un escándalo mayúsculo en la opinión pública al dar a conocer el Informe de la Cuenta Pública correspondiente al año 2019, primer año del gobierno de la 4T en el que la Auditoría Superior encontró irregularidades en el gasto por 67 mil 498.4 millones de pesos, de los cuales 28 mil 730.4 millones fueron ejercidos por las entidades federativas y los municipios.

Las principales irregularidades detectadas fueron las adjudicaciones sin licitación contraviniendo los rangos económicos de gasto establecidos en la Ley para las adjudicaciones directas; las asignaciones de contratos de servicios o de obras a empresas que tenían una sanción vigente para ser nuevamente contratadas y falta de comprobación a los beneficiarios de los diversos programas sociales que en este gobierno se implementaron. Hasta aquí nada nuevo en el tema; sin embargo, el informe incluyó un tema sensible para este gobierno: el costo real de la cancelación del Aeropuerto Internacional de México, obra emblemática del gobierno de Peña Nieto que fue etiquetada como uno de los ejemplos de ese régimen corrupto. El escándalo se hizo viral porque de los 110 mil 807 millones de pesos que se informaron tuvo que pagar el gobierno para suspender la obra, según la ASF la cifra inicial se incrementó a 331 mil 991millones de pesos al considerar los otros datos que tienen que ver con las penalidades contenidas en los contratos e indemnizaciones para el caso de suspensión de obra sin causa justificada.
Lo que vino después es decir; el visible enojo del Presidente, el reconocimiento de David Colmenares, titular de la ASF, de que hubo error en el cálculo de los costos, la declaración del Secretario de Hacienda de que el cálculo estaba errado en un 75%, la solicitud del Presidente a la Cámara de Diputados para que investiguen la intencionalidad de dañar a su gobierno con un informe “erróneo y tendencioso”, el amago de los diputados para exigir la renuncia de Colmenares y la audiencia fijada para la próxima semana en la que deberá presentar todas las aclaraciones pertinentes es pirotecnia política y ya lo veremos en los próximos días porque el debate se centró en cuestionar la credibilidad de la entidad fiscalizadora y no en el ejercicio indebido de los recursos públicos.
PARADOJA
Poco más de 20 años le llevó a la máxima entidad fiscalizadora del país construir un sólido prestigio en la revisión y rendición de cuentas en el ejercicio del gasto público, bastó una declaración para que David Colmenares arrastrara a la Institución que dirige a la suspicacia y el descrédito con el reconocimiento de fallas en la metodología aplicada por la ASF en la revisión de las cuentas del gobierno que lleva la bandera contra la corrupción.
LA RUEDA DE LA FORTUNA
Semana intensa la que inicia hoy ya que según el calendario electoral del 3 al 7 de marzo es el plazo para el registro de las candidaturas a las planillas de Ayuntamientos ante el IEQROO.
Aquí le dejo mi correo por si tiene algún comentario marisolbaladoes@gmail.com

