AGENCIAS
WASHINGTON.- En la película Interestelar vimos un planeta que únicamente estaba compuesto de agua, y eso mismo es lo que se pensaba del misterioso planeta GJ 1214 b a sólo 40 años luz de la Tierra. Conocido como “mini-Neptuno”, ahora un equipo de científicos obtuvo nuevos conocimientos alucinantes sobre su atmósfera gracias al telescopio espacial James Webb de la NASA.
Este planeta, más grande que la Tierra, pero de menor dimensión que Neptuno, resultó ser un mundo altamente reflectante con una atmósfera vaporosa. Ahora sabemos que es demasiado caliente para albergar océanos de agua líquida, pero que el mayor componente que yace en “sus cielos” tiene forma de agua vaporizada.
“El planeta está totalmente cubierto por algún tipo de neblina o capa de nubes”, recalcó Eliza Kempton, investigadora de la Universidad de Maryland. “La atmósfera permaneció totalmente oculta para nosotros hasta esta observación”.
El equipo rastreó al planeta a lo largo de toda su órbita alrededor de la enana roja que funge como su sol gracias al instrumento de infrarrojo medio de Webb (MIRI por sus siglas en inglés), con lo que se descubrió que existe mucho contraste entre el día y la noche. “El lado de la noche es más frío que el lado del día. De hecho, las temperaturas cambiaron de 279 a 165 grados Celsius.”
Un cambio tan grande sólo es posible en una atmósfera conformada por moléculas más pesadas como las de agua o metano, que llegan a ser muy similares cuando se observan con el MIRI. Eso significa que la atmósfera de GJ 1214 b o “mini-Neptuno” no está compuesta principalmente por moléculas de hidrógeno más ligeras, lo que es una pista importante para la historia y la formación del planeta, y quizás su comienzo acuoso.

