Ganar la Presidencia, perdiendo al pueblo bueno, así como a la base de creyentes que los llevó al poder, parece ser el destino de Morena. Claudia Sheinbaun y los dirigentes de ese partido se encuentran tan focalizados en repetir en Palacio Nacional que parece no importarles nada más, reelegirse al precio que sea, cueste lo que cueste pues, así sea ceder en exceso espacios a sus aliados para mantener una coalición que ya les resulta demasiada onerosa
Un ejemplo del costo político mencionado son las candidaturas al Senado: los morenos de pura cepa pierden espacios, mientras los del Partido Verde se los arrebata y avanzan.
Esto es notoriamente visible en Quintana Roo, recordemos que en 2018 las dos fórmulas para el Senado fueron para Morena: Marybel Villegas y José Luis Pech. Ahora, en 2024, una de esas dos senadurías es para el Partido Verde, representado por Gino Segura, quién es, desde ahora, es el proyecto del tucán para ser el próximo Gobernador en 2027.
Hay que decir que no solo los guindas pierden una senaduría, también lo pierde el sur del estado, pues ambos anunciados candidatos radican en Cancún, por lo que el necesario equilibrio en la representación política se rompe.
Desequilibrio político que se acentúa con la única postulación de morena al Senado en la persona de Alma Anahí González Hernández, ya que fue electa en 2021 como diputada federal por el distrito 02 del sur del estado; después de tomar posesión nunca más retornó al sur del estado. De risa, además, que Anahí González sea postulada con la investidura indígena.
Gira la pirinola y el Partido Verde toma una, pero una relevante posición política, dando el primer paso firme para quedarse con la gubernatura en 2027.

