29 mayo, 2026

Naomi Klein. Doppelganger. Paidós. Trad. Ana Pedrero e Ignacio Villaro. 461 pp.

¿Qué pasaría si te despertaras una mañana y descubrieras que has adquirido otro yo, un doble que casi eres tú, pero que en realidad no lo es? ¿Qué pasaría si ese doble compartiera muchas de tus preocupaciones, pero de forma totalmente opuesta, y promoviera aquellas causas contra las que has luchado toda tu vida? Este ensayo bien puede leerse como una comedia negra absolutamente seria que nos invita a enfrentarnos a nuestros reflejos en el espejo. Es para cualquiera que haya perdido horas en el pozo sin fondo que es Internet, que se haya preguntado por qué nuestra política se ha deformado tanto y que quiera salir del vértigo colectivo y volver a luchar por lo que de verdad importa.

Alberto Blanco. 1966. El año del nacimiento del rock. Reservoir Books. 276 pp.

En este ensayo Alberto Blanco indaga en una cuestión fundamental: ¿en qué momento la música popular se convirtió en rock? La pregunta detona una reflexión crucial sobre el espíritu de una época y las ideas visionarias que propiciaron una de las revoluciones culturales más importantes del siglo XX; una que intentó cambiar el mundo (y en buena medida para bien y para mal lo consiguió), sólo para ahogarse en su propia agitación.

Ariana Harwicz. Perder el juicio. Anagrama. 136 pp.

Los seres humanos piensan que saben de qué son capaces. Creen que no podrían escapar de los policías, que nunca le harían mal a un niño.  Perder el juicio cuenta la historia de un robo, de una apropiación, de un incendio provocado. Esta obra es el viaje de un secuestro donde la vida es vista como el armado de una evasión. Como dice Harwicz, se escribe una novela cuando se está en desacuerdo con el sentido de las palabras, cuando dejar de mentir es imposible.

Manuel Gallarzo. El pasado está más cerca de lo que parece. Ediciones Periféricas. 160 pp.

Un viejo excomandante de la policía pretende alejarse de un pasado lleno de violencia, pero recibe un misterioso mensaje anónimo. La amenaza y la curiosidad se mezclan para traer a la escena a Santos Trujillo, un detective privado que tendrá que hacer gala de toda su astucia para descubrir quién al o los responsables. El móvil lo sorprenderá. (Aristegui Noticias)

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