18 abril, 2026

Pérdida de pastos marinos, una crisis ambiental creciente

La investigadora Brigitta Ine Van Tussenbroek, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, alertó sobre el daño irreversible que sufren los arrecifes y pastos marinos del Caribe Mexicano, subrayando la gravedad de la situación en Puerto Morelos. Tras un año de acumulación de sargazo, esta localidad ha perdido 5,700 metros cuadrados de pastos marinos, lo que implica una liberación significativa de carbono almacenado durante siglos y un cambio en su rol de secuestradores de CO2 a emisores de dióxido de carbono.

La pérdida de estas praderas marinas, esenciales para la biodiversidad y la protección de las costas, es un fenómeno impulsado por el calentamiento global y la actividad turística. Van Tussenbroek explicó que la descomposición del sargazo altera la química del agua y reduce el oxígeno, dañando los ecosistemas y afectando la luz solar necesaria para la fotosíntesis de las plantas marinas.

El daño es preocupante, pues los pastos marinos ayudan a disipar la energía de las olas y protegen las costas de huracanes y tormentas. La reducción de estas áreas aumenta la vulnerabilidad de la región, que ha perdido ya miles de hectáreas de pasto marino, afectando su capacidad de proteger el litoral y mantener el equilibrio ecológico.

El Laboratorio de Pastos Marinos, establecido en 1990 en Puerto Morelos, trabaja para entender y proteger estos ecosistemas cruciales, contribuyendo a la evaluación de su vulnerabilidad ante futuras amenazas ambientales.

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