Consideran empresarios que únicamente se retrasa por unos meses la crisis que se generará en el sector; FCCA continúa amagando con modificación de rutas y pide al gobierno de México reconsiderar definitivamente la medida
REDACCIÓN
CANCÚN.- La decisión del gobierno federal de aplazar hasta julio de 2025 la entrada en vigor del cobro de 42 dólares a cada crucerista que arribe a México no disipa las preocupaciones del sector turístico, especialmente en Quintana Roo. Empresarios y organismos alertan sobre el riesgo de que las navieras reorganicen sus rutas hacia destinos más económicos, afectando severamente la economía local.
Carmen Joaquín Hernández, presidenta del Consejo Coordinador Empresarial de Cozumel, señaló que, aunque la prórroga brinda tiempo para que las navieras reorganicen sus finanzas, no garantiza que los puertos mexicanos se mantendrán como opción competitiva. Cozumel, donde el turismo de cruceros es una de las principales actividades económicas, podría resentir una disminución en el arribo de trasatlánticos, impactando directamente a sectores como el comercio y los servicios turísticos, explicó.
Cabe señalar que en el mismo tenor se han pronunciado representantes del sector empresarial de otras entidades con actividad de cruceros, como en Baja California, donde Rafael Chávez Montaño, vicepresidente regional de la Concanaco Servytur, consideró que la prórroga no debe considerarse como la solución de ese problema, pues solamente retrasa por unos meses la crisis que se generará en ese sector.
Posterior al anuncio del aplazamiento del cobro, la Asociación de Cruceros de Florida-Caribe (FCCA) advirtió que las líneas de cruceros continúan evaluando destinos alternativos en Centroamérica que resultan más económicos y competitivos. Según la FCCA, el cobro adicional duplicaría las tarifas actuales, superando ampliamente los costos de otros destinos del Caribe, como Jamaica, donde el impuesto es de 20 dólares, por lo que pidió al gobierno mexicano reconsiderar de forma permanente esta medida.
Aunque el sector hotelero, en voz de su dirigente Jesús Almaguer, ha minimizado el impacto del cobro, argumentando que otros destinos con tarifas similares han mantenido su atractivo, el consenso en el sector empresarial es que México arriesga su liderazgo en el turismo de cruceros.

