Edgar Prz
Serían las 8 de la mañana, un martes 14 de enero, el local estaba llenándose, ya que la gente, aparte de querer comenzar bien el año, no se podía dar el lujo de desperdiciar esta primera audiencia de la gobernadora Mara Lezama al corazón de la Zona Maya. Mary Hernández, la anfitriona, había dispuesto una eficaz y estrecha coordinación con el personal del Gobierno del Estado. Desde el momento de arribar al lugar, unas complacientes y muy atentas colaboradoras del Conalep, comandas por Monse Jiménez, ubicaban los lugares y luego el carismático paisano Nacho Perera daba las instrucciones acerca de la mecánica a seguir.
Todo estaba como reloj suizo, trabajando en lo que les correspondía. En los laterales y en el resto de los domos dobles había módulos de las 31 dependencias estatales con la mayoría de sus titulares. Así que podías acércate a preguntar algún tema que te interese, predios, Sedatu y Agepro, CAPA, el programa Mujer es Poder con Briget Ortega al frente, es más, hasta las que nunca se aparecen, solo cuando hay alguna fiesta o evento; la ex Miss Lilian Villanueva se movía de un lado para otro tratando de llamar la atención, muy poco efecto tuvo su andar por la pasarela.
Otra desconocida se asomaba para hacerse la interesante: Mary Hadad, con un pasado priista que le sale por los poros, ahora enfundada en un chaleco guinda, según ella es su coraza y le sirve para limpiar sus pecados, chakras y con ello redimirse…
Iniciaron las audiencias sin la presencia de Mara Lezama; Mary Hernández la suplió unos instantes con atingencia y la camaradería que le caracteriza. Al poco rato, el sonido local anunciaba el arribo de la gobernadora, de inmediato se integró al orden que ya se estaba desarrollando, eso le puso más sabor al caldo; algunos al no verla se sintieron defraudados pero esta imagen solo les duró unos minutos ya que se apersonó a saludar a todas y todos los que ya habían sido atendidos. Rostros felices, tranquilos, contentos con las respuestas.
Uno de los más demandados fue sin duda el profesor Enrique Chuc del Inmaya, un hombre todo trabajo que se ha distinguido por su atención, servicio y respuestas a la gente de su etnia y sigue dando resultados; recién entregó pailas y enseres a diversas comunidades para que sigan preservándose las tradiciones y costumbres. Ya vienen las fechas importantes de sus fiestas tradicionales y qué mejor que darles el apoyo para aliviarles algo de las demandas de esas comunidades. Enrique ha entendido a la perfección el compromiso y así lo manifiesta con respuestas.
Así fueron pasando los previamente registrados y Mara dijo que atendería hasta a los que no habían podido hacerlo. La idea del registro es que por red se investiga, se verifica, se toma una decisión de lo conducente a tu asunto y ya al llegar a la audiencia lo hacen con previa resolución, por eso es súper necesario registrarse con antelación. Fueron atendiéndose los casos uno por uno; es más, la gobernadora y Mary se retrataron con un grupo de invasores, todos tenían el mismo derecho de ser escuchados, todos tenían demandas y todos salieron con una resolución, eso es lo bonito de “ saber gobernar”, atender, escuchar y resolver es la columna vertebral de la audiencia.
Además, escuchas el planteamiento de viva voz, tienes enfrente al demandante, creas una red de comunicación directa, sin intermediarios y permites que el titular de la dependencia a la que corresponde cada caso lo atienda, lo escuche y le dé seguimiento. Es la manera de estar más cerca del pueblo, de sentirlos y permitirles que ellos te sientan. No faltaron las selfies, es más, hasta Silvia Talles le obsequió un par de lindos aretes para que use con su huipil, la espontaneidad, el cariño, el afecto, el respeto se hicieron presentes…
Más de mil personas atendidas, una excelente manera de iniciar el año, con los resultados de la audiencia, limpias la buchaca, liberas a los municipios de problemas estatales y lo más importante: estableces un mecanismo de atención directa. Recordemos que esta manera de gobernar en la Península la puso en práctica el prócer, el hijo pródigo de Motul, Felipe Carrillo Puerto, cuando atendía a sus paisanos, por ello es que nunca perdió el vínculo con el pueblo.
Ojalá este nivel de operatividad y resultados de la audiencia se mantenga, y si es posible que aumente, ya que al final todos se van agradecidos por el simple detalle de haber sido escuchados, ¿no lo cree usted?
Mejor seguiré caminando y cantando un merengue que fue la pauta al inicio de esta columna: “Eran las cinco ‘e la mañana, un seminarista, un obrero, con mil papeles de solvencia que no le dan pa’ ser sinceros…”




